jueves, enero 19, 2006

Mena afirmó ante la cúpula del Ejército en octubre que el Rey reconduciría el Estatuto


MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid
EL PAÍS - España - 19-01-2006

No fue el pasado 6 de enero, en su discurso de la Pascua Militar, cuando el destituido teniente general José Mena Aguado expresó por vez primera su malestar por la reforma del Estatuto de Cataluña. El pasado 26 de octubre, en la reunión del Consejo Superior del Ejército, que agrupa a todos los tenientes generales en activo, el entonces jefe de la Fuerza Terrestre ya se mostró muy crítico con la propuesta del Parlamento catalán, aunque expresó su confianza en que "la Corona reconducirá la situación". El jefe del Ejército, José Antonio García González, le dijo que ése "no era el foro" para debates políticos.

Según ha podido reconstruir EL PAÍS a partir de varios testimonios, la reunión, celebrada en el Cuartel General del Ejército, en Madrid, se inició con un informe del jefe del Estado Mayor del Ejército, José Antonio García González, quien se refirió a distintos asuntos militares, como la Unidad Militar de Emergencias (UME), creada formalmente en el Consejo de Ministros del 7 de octubre, o el plan de transformación de las Fuerzas Armadas.

A continuación, se abrió un turno de intervenciones de los tenientes generales por orden de antigüedad, que correspondió iniciar a Mena. Éste se refirió a la UME, proyecto estrella del ministro de Defensa, José Bono, del que se quejó de "falta de claridad", y al plan de transformación, sobre el que mostró su confianza en los trabajos del Estado Mayor del Ejército. Fue entonces cuando introdujo la polémica sobre el proyecto de reforma del Estatuto de Cataluña, que había aprobado el 30 de septiembre el Parlamento catalán.

Mena se expresó en términos muy críticos sobre los riesgos que el proyecto representaba para la unidad de España, pero acabó expresando su confianza en que "la Corona reconducirá la situación". El jefe del Estado Mayor del Ejército le replicó que ése "no era el foro adecuado para abordar asuntos políticos".

Prosiguió la ronda de intervenciones y el jefe del Mando de Canarias, Emilio Pérez Alamán, insistió en que, aunque a los generales no les corresponde debatir este tipo de cuestiones, sí deben transmitir las inquietudes de sus subordinados, un argumento que fue utilizado por Mena en su discurso de la Pascua Militar.

Como teniente general menos veterano, cerró la ronda Pedro Pitarch, recién nombrado jefe de la Fuerza Terrestre en sustitución de Mena, quien se limitó a decir que no estaban allí para hablar de política e intentó convencer a sus compañeros de que, pese al cargo que ostentaba entonces, director general de Política de Defensa, no tenía mucha información sobre el alcance de la Unidad Militar de Emergencias.


Orden del día y acta

.El debate sobre el Estatuto no figuraba en el orden del día de la reunión del Consejo Superior del Ejército, órgano asesor del ministro de Defensa y del jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra.

Desde el punto de vista legal, las reuniones del Consejo son convocadas y presididas por el ministro aunque, cuando este último no asiste, las preside el jefe del Ejército. Por eso, el general que ejerce como secretario del Consejo remite con antelación un borrador del orden del día al ministro, quien debe darle el visto bueno y aprobar la convocatoria.

También, una vez que el Consejo se ha celebrado, se envía al ministro de Defensa el acta correspondiente. Pero en el acta de la reunión del 26 de octubre no figura mención alguna al debate sobre el Estatuto. Por eso, el ministro José Bono, convocante de la reunión, no tuvo noticia del debate hasta después de que el discurso de Mena en la Pascua Militar desatara la polémica.
La reforma del Estatuto queda, obviamente, fuera de las competencias que el real decreto 47/2004 atribuye al Consejo Superior del Ejército. Además de asesorar al ministro "en materias relativas a la estructuración de su Ejército y al desarrollo de la política militar correspondiente a aquél", el Consejo informa en materia de ascensos, evaluaciones, cursos y expedientes disciplinarios, así como en aquellos asuntos que "someta a su consideración expresa" el ministro de Defensa o el jefe del Ejército.

La ley 30/1992, a la que está sometido el Consejo Superior del Ejército, determina además que "no podrá ser objeto de deliberación o acuerdo ningún asunto que no figure incluido en el orden del día, salvo que estén presentes todos los miembros del órgano colegiado y sea declarada la urgencia del asunto por el voto favorable de la mayoría".

Tras la reunión del 26 de octubre, los tenientes generales volvieron a reunirse el 28 de noviembre, esta vez en Baleares, donde aprobaron el acta de la reunión anterior. Aunque estas reuniones se convocan con periodicidad mensual, no han vuelto a celebrarse desde hace casi dos meses.

Está previsto que el Consejo se reúna el próximo miércoles, día 25, en Madrid. Es probable, según las fuentes consultadas, que Bono acuda esta vez a la cita, si no para presidir la reunión formal, sí el almuerzo que tradicionalmente la acompaña. Será la ocasión de departir con los 11 tenientes generales en activo con que cuenta el Ejército de Tierra. Uno menos que en octubre pasado, debido al pase forzoso a la reserva de Mena.

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