martes, mayo 16, 2006

Increíble pero cierto, ¡ Pero que ignorantes son!


Piedad Sánchez     

A lo largo de sus dos años de gobierno multitud de detalles, de frases y actuaciones me han hecho dudar de la cultura y de la formación intelectual y moral de nuestro presidente y su gobierno. Sin embargo la gota que ha colmado el vaso de mi desconfianza en la capacidad de los que nos gobiernan, ha sido la intención de defender los derechos "humanos" de los simios. Yo comprendo que sean partidarios de la teoría de la evolución y del proyecto "Gran simios" de Meter Singer dentro de la idea de la liberación animal" pero no se puede llegar tan lejos, eso es ¡pasarse chicos, de verdad!.

Pero vamos a ver: los derechos humanos son única y exclusivamente derechos del hombre, el único ser que tiene por si mismo esos derechos que Dios al crearlos hombre y mujer se los otorgó a la vez que la vida. Los animales tienen derecho a que no se les haga daño, a que no se abuse de ellos y a tratarlos como seres vivos capaces de sentir dolor. Y se debe legislar para que no haya maltrato para ellos. Pero poco más.

El hombre creado por Dios aunque al progresismo de derechas o de izquierdas no les guste la idea y la combatan de todas formas posibles, nace con los derechos humanos, con todos. De modo que todas las declaraciones de esos derechos procreados a lo largo de la historia son proclamación de verdades que estaban ahí y no un otorgamiento de gobiernos más o menos democráticos.

Es verdad que puede haber y los hay sistemas políticos que priven de esos derechos al hombre pero la libertad interior de pensar, esa no la puede quitar nadie. El estado no es jurídicamente perfecto ni tampoco es la fuente del bien y del mal.

Desde que el señor Rodríguez Zapatero salió elegido secretario del partido socialista de una manera poco brillante y siendo un diputado prácticamente por estrenar y desconocido, hasta llegar a presidente del Gobierno de la forma que ya sabemos, totalmente legitima -por supuesto- pero con un prólogo muy sucio y muy feo (y no me refiero al atentado del 11 M), el Sr. Rodríguez Zapatero se ha ido hinchando poco a poco de una vanidad asombrosa y de una seguridad en si mismo que me hacen recordar al sapo de la fábula. Espero que no tenga el mismo final pues ya sabemos como acabó el pobre sapo, reventado.

Todo ese aire de posesión de la verdad (su verdad, claro, él que es tan relativista) se traduce en una visión del mundo parcial y deformada en donde los valores fundamentales y básicos son sustituidos por leyes que no se rigen por una moral o una ética justa y recta, sino por una negación del derecho y la ley natural, incluso de la misma razón a favor de un positivismo jurídico que le lleva a decir imitando al famoso titulo de la obra de Pirandello "así es, si así me parece".

Para mí, y es mi opinión convencida que detrás de todo anda la masonería que quiere despertar viejos rencores y viejos y dolorosos fantasmas que íbamos olvidando en aras de una convivencia tolerante y civilizada. Pero no, se ataca la unidad de España, la nación más antigua de Europa, los terroristas acabaran siendo unos luchadores por el bien y la justicia y las víctimas del terrorismo unos indeseables que perturban la convivencia.

La guerra según ellos la ganó la Republica que fue un oasis de paz y convivencia, se empieza a pedir la tercera Republica y el odio a la Iglesia Católica, aunque de manera más sutil es tan fuerte como en el treinta y uno o la Guerra Civil.

Espero que no lleguemos a tener en el futuro checas y "paseos" y que Paracuellos del Jarama siga siendo un pueblo pacífico, con una triste historia de asesinato sin culpa ninguna. Y así la historia, la verdadera historia aunque no os lo parezca señores del Gobierno de España.

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