martes, junio 26, 2007

Unidad de los demócratas, pero sin Zapatero



CANELA FINA

Unidad de los demócratas, pero sin Zapatero

LUIS MARIA ANSON

Lo escribí hace tres años en una canela fina. «Todos los datos que llegan a la mesa de mi despacho y a mi teléfono significan la rendición de Zapatero ante Eta y los independentistas catalanes. Se acabaron las contemplaciones. Hasta ahora me he referido siempre al presidente, por el que siento estima personal, con la consideración que, desde la discrepancia, merece el cargo que ocupa. Desde hoy, no. Se terminó la presunción de inocencia. Se terminaron las contemplaciones».

Zapatero aceptó que el Gobierno y Eta mantuvieran una relación de tú a tú. Internacionalizó el conflicto. Dio el visto bueno a reuniones en un país extranjero entre el Gobierno de España y Eta-Batasuna, con observadores internacionales y actas de copia única, custodiadas al parecer en Suiza. Por pura intuición escribí reiteradamente en esta misma página, tras el atentado de Barajas, que Zapatero seguiría deslizándose por el tobogán de las concesiones, porque estaba aterrado de que la banda hiciera públicos los compromisos contraídos.

Ahora sabemos ya con precisión que el alto el fuego vino precedido de un acuerdo Gobierno-Eta en el que se satisfacían, al menos en parte considerable, las exigencias etarras de la alternativa Kas: autodeterminación, anexión de Navarra, indultos a los presos, liquidación de la ley de Partidos, autorización de funcionamiento a Batasuna, internacionalización de la relación con Eta llevándola al Parlamento europeo, disminución de la actividad policial y un largo etcétera.

Lo que no sabíamos es que el presidente llegó a la ignonimia de pactar con la banda terrorista el texto del discurso que pronunció en el Congreso de los Diputados ante los representantes del pueblo, reconociendo expresamente contra la Constitución el derecho a decidir de los vascos, es decir la autodeterminación, al margen de la voluntad general de todos los españoles. Tampoco sabíamos que en la negociación política Gobierno-Eta se pactó que, si se producía algún atentado durante el alto el fuego, se considerara como un accidente y prosiguieran sin más problemas los contactos. Cuando en varias ocasiones, Zapatero se refirió a los atentados de Eta en general y a la atrocidad de Barajas en particular como «accidentes», todos aceptamos que se trataba de un «lapsus». Pues no, el presidente decía, sumiso, lo que había pactado con Eta. En un artículo caviable «Querían paz, tuvieron indignidad», Pedro G. Cuartango, tras una aleccionadora comparación entre Zapatero-Eta y Chamberlain-Hitler, concluye con la frase célebre de Churchill: «Os han dado a elegir entre la indignidad y la guerra. Habéis elegido la indignidad, pero tendréis también la guerra».

Y bien. Ya sabemos que los textos del alto el fuego y del discurso presidencial se acordaron tras largas negociaciones entre el Gobierno y Eta y que existen actas de esas reuniones. Conocemos, porque la realidad así lo fue demostrando, los compromisos zapatéticos con la banda terrorista. No sabemos si la ruptura de la tregua no ha sido también pactada para facilitar la victoria de Zapatero en las generales tras el descalabro de las municipales. Yo no lo creo, pero analistas muy sagaces, sí.

Y queremos saber. Queremos conocer una a una esas actas de la negociación política entre el Gobierno de España y la banda terrorista Eta. Queremos leer el texto íntegro de cada una de esas actas y saber si hubo además acuerdos subterráneos en los pasillos. Queremos información completa y sin tapujos. Son muchos los dirigentes del PSOE que consideran deber de un partido democrático hacer público todo lo ocurrido para que la opinión ciudadana disponga de una versión correcta y no sólo la de Gara que puede estar, al menos en parte, manipulada.

Estoy de acuerdo, en fin, con Zapatero: la unidad de los demócratas, para combatir a Eta, es imprescindible. Pero sin Zapatero. No vaya a ser que el presidente haya pactado también con Eta, engañar al PP y que se sume al pacto de unidad de los demócratas, para facilitar el trato.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española

miércoles, junio 20, 2007

LA AVT PIDE A LA GENERALIDAD DE CATALUÑA, AL GOBIERNO VASCO Y A ALGUNOS COLECTIVOS QUE DEJEN DE UTILIZAR A LAS VÍCTIMAS PARA LAVAR SU MACABRO PASADO






LA AVT PIDE A LA GENERALIDAD DE CATALUÑA, AL GOBIERNO VASCO Y A ALGUNOS COLECTIVOS QUE DEJEN DE UTILIZAR A LAS VÍCTIMAS PARA LAVAR SU MACABRO PASADO

 

Madrid, 19 de junio de 2007.- Ante la cantidad de mentiras y falsedades que algunas personas han dicho en las últimas horas, la Asociación Víctimas del Terrorismo quiere decir lo siguiente:

 

La AVT no participa hoy en el acto organizado por la Generalidad de Cataluña, con motivo del 20 aniversario de la masacre en el Hipercor de Barcelona, porque le parece vergonzosa la incoherencia de los organizadores. Después de negociar con los terroristas pretenden homenajear a las víctimas sin haber pedido perdón. Además, no han invitado a nuestra asociación y no son capaces de reconocer este grave error porque no pueden mostrar ningún documento que así lo acredite. Son ellos los que, con sus actuaciones en los últimos tiempos, han excluido a la mayoría de las víctimas del terrorismo y a nuestra asociación. El vicepresidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), Roberto Manrique, debería rectificar después de asegurar hoy que la AVT ha sido invitada al acto de esta tarde.

 

Durante todos estos años la AVT ha organizado multitud de actos a los que no han asistido los que ahora mienten y atacan a nuestra asociación. La Generalidad de Cataluña, el Gobierno Vasco y los colectivos que les hacen el juego no han apoyado a las víctimas del terrorismo porque era incompatible con su benevolencia hacia los terroristas. ¿Dónde estaban todas estas instituciones y personas cuando la AVT pedía incansablemente que el asesino De Juana volviera a la cárcel? ¿Dónde estaban cada vez que las víctimas, apoyados por millones de españoles, han protestado por las macabras injusticias que está provocando el proceso de rendición ante ETA?

 

La AVT nunca ha atacado ni ha echado en cara nada a aquellos colectivos de víctimas, muy minoritarios, que han emprendido otro camino. La AVT les ha respetado aunque no compartiera su forma de reclamar la memoria, la dignidad y la justicia que se merecen las víctimas. Pero hoy hay que decir que es absolutamente inmoral que pretendan utilizar y engañar a las víctimas para lograr réditos personales. Es una vergüenza que un representante de la ACVOT diga, por ejemplo, que el presidente de la AVT no es víctima del terrorismo. Esa es la impiedad, la maldad, de quienes niegan la condición de víctima de Francisco José Alcaraz, que conoce el dolor inefable de enterrar a un hermano y dos sobrinas asesinados por ETA en el atentado del cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza. Es triste decirlo, pero el señor Manrique sólo es conocido por atacar a las víctimas y por jactarse de lograr reuniones con Juan José Ibarretxe o Carod Rovira, dirigentes políticos que se han sentado con Batasuna-ETA y el asesino Josu Ternera.

 

Por último, la AVT quiere dejar claro que la Rebelión Cívica que comenzó hace tres años va a continuar. Esta rebelión es imparable porque las víctimas no se van a rendir nunca y, además, cuentan con el apoya de la mayoría de los españoles. Las personas, colectivos, instituciones, partidos políticos y medios de comunicación que, desde la sinrazón y la inmoralidad, siguen atacando a las víctimas y apoyan el proceso de rendición nunca van a lograr sus objetivos.


 

lunes, junio 04, 2007

RCTV TRANSMITE EN LA RED




El observador de RCTV continúa en la cobertura noticiosa en defensa de la libertad de expresión pese a las limitaciones impuestas tras el despojo que sufrió nuestro canal a manos del estado al privarnos de estaciones y transmisores.
Debido a lo antes expuesto nos hemos visto en la obligación de buscar medios alternativos para poder informar al mundo.
Puedes ver las emisiones de El Observador en línea a través del siguiente enlace:
También pueden acceder a las noticias por las siguientes páginas:

y
El Observador más vivo que nunca en defensa de la libertad de expresión !




sábado, junio 02, 2007

Carta enviada por el cura de Mendavia al Diario de Navarra, tras recibir una carta de los proetarras



A quien concierna

He recibido una carta sin remite y sin firma, a la que contesto públicamente, con la esperanza de que sea leída por los interesados.

Mi primera impresión fue de sorpresa. Pero después de releerla detenidamente no dudé en pensar que lo que tenía en mis manos era un panfleto del más rancio corte estalinista. Esto se desprende ya desde el primer párrafo que dice literalmente: «Nos dirigimos a Vd. porque venimos constatando su inhibición y escaso interés en la defensa de la Iglesia Vasca». ¿Desde cuándo existe la «iglesia vasca»? ¿Quién es el fundador de tal iglesia? ¿Quiénes son sus autoridades? ¿En qué lugar de Euskal Herría residen?... No alarguemos inútilmente este interrogatorio. Yo he sido bautizado en la Iglesia Católica, que tiene su origen y fundamento en Jesucristo. Mi Obispo y el Papa son mis autoridades. Y todos mis esfuerzos están orientados en esa dirección. Por otra parte, ¿quiénes son Uds. para pretender «obligarme a trabajar más activamente por una Euskal Herría libre, soberana e independiente», como afirman en su carta? Desde mi infancia aprendí que mi patria es España. En ella he crecido, en ella vivo y en ella espero morir, si Dios quiere. No estoy, en absoluto, por la labor de establecer nuevas fronteras, sino más bien por derribar muros y mugas que nos separen.

Tienen la desfachatez de señalarme algunas tareas, como por ejemplo: «poner nombres vascos a los que se bautizan». Señores míos, ¿de verdad que hablan en serio? ¿Estarían dispuestos a aceptar que el cura pusiera los nombres a sus hijos? No me lo puedo creer. Para darle consistencia a tan absurda proposición citan «el comportamiento ejemplar de muchos curas patriotas». Yo pensaba que este lenguaje obsoleto y arcaico, y este afán por promover «iglesias patriotas», sólo se daba en la extinta Unión Soviética y en los países de su órbita comunista, sin excluir la China de Mao Tse-Tung. Esto me suena a manual de Marxismo-Leninismo para principiantes.

Finalmente, su atrevimiento llega hasta «pedirme, también, el voto para H.B. ¡Qué más da cómo nos llamen los fascistas…!» Pues va a ser que no. Sería lo último que se me pudiera ocurrir. ¿Cómo voy a votar por quienes no son capaces de condenar la violencia que asesina indiscriminadamente, y no sienten ningún escrúpulo al profanar los humildes monumentos que el pueblo erige en recuerdo de las víctimas del terrorismo, como acaba de suceder en Berriozar con el monumento a Francisco Casanova, a quien me correspondió enterrar? Es como volver a asesinarlo de nuevo. De verdad que no me resulta ilusionante colaborar con sujetos de semejante catadura moral.


Domingo Urtasun, párroco de Mendavia


domingo, mayo 06, 2007

¡ Qué lección los franceses ! ¡Qué envidia dan !





Discurso de Bercy, 29 de abril de 2007

«El pensamiento único, que es el pensamiento de quienes lo saben todo, de quienes se creen no sólo intelectualmente sino también moralmente por encima de los demás, ese pensamiento único había denegado a la política la capacidad para expresar una voluntad. Había condenado la política. Había profetizado su caída imparable frente a los mercados, las multinacionales, los sindicatos, Internet. Se sostenía que en el mundo tal cual es hoy, con sus informaciones que se difunde instantáneamente, sus capitales que se desplazan cada vez más rápido y sus fronteras ampliamente abiertas, la política ya no jugaría más que un papel anecdótico y que ya no podría expresar una voluntad, porque el poder pronto estaría compartido, diluido, disperso en red; porque las fronteras estarían totalmente abiertas y los hombres, los capitales y las mercancías circularían sin obedecer a nadie. Pero la política retorna. Retorna por todas partes en el mundo. La caída del Muro de Berlín pareció anunciar el fin de la Historia y la disolución de la política en el mercado. Dieciocho años después, todo el mundo sabe que la Historia no ha terminado, que siempre es trágica y que la política no puede desaparecer porque los hombres de hoy sienten una necesidad de política, un deseo de política como rara vez se había visto desde el fin de la segunda guerra mundial.

Necesidad de nación


La necesidad de política tiene por corolario la necesidad de nación. La nación también había sido condenada. Pero aquí está de nuevo, para responder a la necesidad de identidad frente a la mundialización, vivida como una empresa de uniformización y mercantilización del mundo en la que ya no quedaría lugar para la cultura y para los valores del espíritu. Quizá la inquietud es excesiva, pero es bien real y expresa una necesidad de identidad muy fuerte. Por todas partes la he encontrado en esta campaña; en todas partes me han hablado de ella gentes de toda condición. Pero la nación no es sólo la identidad. Es también la capacidad de estar juntos para protegerse y para actuar. Es el sentimiento de que no se está solo para afrontar un futuro angustioso y un mundo amenazante. Es el sentimiento de que, juntos, se es más fuerte, y podremos hacer frente a lo que, solos, no podríamos afrontar.

Yo he querido volver a poner la voluntad política y Francia en el corazón del debate político. La voluntad política y la nación están siempre para lo mejor y para lo peor. El pueblo que se moviliza, que se convierte en una fuerza colectiva, es una potencia temible que puede actuar tanto para lo mejor como para lo peor. Hagamos las cosas de manera que sea para lo mejor. Conjuraremos lo peor respetando a los franceses, manteniendo nuestros compromisos, respetando la palabra dada. Conjuraremos lo peor haciendo que la moral retorne a la política.


Contra los herederos de Mayo del 68

No me da miedo la palabra “moral”. Desde mayo de 1968 no se podía hablar de moral. Era una palabra que había desaparecido del vocabulario político. Hoy, por primera vez en decenios, la moral ha estado en el corazón de la campaña presidencial. Mayo del 68 nos había impuesto el relativismo intelectual y moral. Los herederos del 68 habían impuesto la idea de que todo vale, de que no hay ninguna diferencia entre el bien y el mal, entre lo verdadero y lo falso, entre lo bello y lo feo. Habían querido hacernos creer que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos alumnos, que no había diferencias de valor y de mérito. Habían querido hacernos creer que la víctima cuenta menos que el delincuente, y que no puede existir ninguna jerarquía de valores. Habían proclamado que todo está permitido, que la autoridad había terminado, que las buenas maneras habían terminado, que el respeto había terminado, que ya no había nada que fuera grande, nada que fuera sagrado, nada admirable, y tampoco ya ninguna regla, ninguna norma, nada que estuviera prohibido.


Recordad el eslogan de Mayo del 68 en las paredes de la Sorbona: “Vivir sin obligaciones y gozar sin trabas”. Así la herencia de Mayo del 68 ha liquidado a la escuela de Jules Ferry en la izquierda francesa, que era una escuela de la excelencia, del mérito, del respeto, del civismo; una escuela que quería ayudar a los niños a convertirse en adultos y no a seguir siendo niños grandes, una escuela que quería instruir y no infantilizar, porque había sido construida por grandes republicanos que tenían la convicción de que el ignorante no es libre. Pero la herencia de Mayo del 68 ha liquidado esa escuela que transmitía una cultura común y una moral compartida, cultura y moral gracias a las que todos los franceses podían hablarse, comprenderse, vivir juntos. La herencia de Mayo del 68 ha introducido el cinismo en la sociedad y en la política. Han sido precisamente los valores de Mayo del 68 los que han promovido la deriva del capitalismo financiero, el culto del dinero-rey, del beneficio a corto plazo, de la especulación. El cuestionamiento de todas las referencias éticas y de todos los valores morales ha contribuido a debilitar la moral del capitalismo, ha preparado el terreno para el capitalismo sin escrúpulos y sin ética, para esas indemnizaciones millonarias de los grandes directivos, esos retiros blindados, esos abusos de ciertos empresarios, el triunfo del depredador sobre el emprendedor, del especulador sobre el trabajador.

La izquierda hipócrita

Los herederos de Mayo del 68 han degradado el nivel moral de la política. Todos esos políticos que reivindican la herencia de Mayo del 68, dan al prójimo lecciones que jamás se aplican a sí mismos, quieren imponer a los demás comportamientos, reglas, sacrificios que jamás se imponen a sí mismos. Proclaman: “Haced lo que yo digo, no hagáis lo que yo hago”. Ésa es la izquierda heredera de Mayo del 68, la que está en la política, en los medios de comunicación, en la administración, en la economía. La izquierda que le ha tomado gusto al poder, a los Privilegios. La izquierda que no ama a la nación porque no quiere compartir nada. Que no ama a la República porque no ama la igualdad. Que pretende defender los servicios públicos, pero que jamás veréis en un transporte colectivo. Que ama tanto la escuela pública, que a sus hijos los lleva a colegios privados. Que dice adorar la periferia, pero que se cuida muy mucho de vivir en ella. Que siempre encuentra excusas para los violentos, a condición de que se queden en esos barrios a los que ella, la izquierda, no va jamás. Esa izquierda que hace grandes discursos sobre el interés general, pero que se encierra en el clientelismo y el corporativismo. Que firma peticiones y manifiestos cuando se expulsa a algún “okupa”, pero que no aceptaría que se instalaran en su casa. Que dedica su tiempo a hacer moral para los demás, sin ser capaz de aplicársela a sí misma. Esa izquierda, en fin, que entre Jules Ferry y Mayo del 68 ha elegido Mayo del 68, es la que condena a Francia a un inmovilismo cuyas principales víctimas serán los trabajadores, los más modestos, los más pobres.  

Ésa es la izquierda que desde Mayo del 68 ha renunciado al mérito y al esfuerzo, que ha dejado de hablar a los trabajadores, de sentirse concernida por la suerte de los trabajadores, de amar a los trabajadores; porque el valor trabajo ya no forma parte de sus valores, porque su ideología ya no es la de Jaurès o la de Blum, que respetaban a los trabajadores, sino que ahora la ideología de la izquierda es la del reparto obligatorio del trabajo, la de las 35 horas, la del asistencialismo. La crisis del trabajo es ante todo una crisis moral, y en ella la herencia de Mayo del 68 tiene una enorme responsabilidad. Yo quiero rehabilitar el trabajo, quiero devolver al trabajador el primer lugar en la sociedad.


Liquidar la herencia de Mayo del 68

La herencia de Mayo del 68 ha debilitado la autoridad del Estado. Esos herederos de los que en Mayo del 68 gritaban “CRS = SS”, toman sistemáticamente partido por los violentos, los alborotadores y los estafadores contra la policía. Lo hemos visto tras los incidentes de la Estación del Norte. En lugar de condenar a los violentos y de apoyar a las fuerzas del orden y su difícil trabajo, no se les ha ocurrido nada mejor que esta frase, que merecería ser inscrita en los anales de la República: “Es inquietante constatar que se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud”. Como si los vándalos de la Estación del Norte representaran a toda la juventud francesa. Como si fuera la policía la que estaba actuando mal, y no los violentos. Como si los violentos hubieran destrozado todo y saqueado los comercios para expresar una revuelta contra una injusticia. Como si el hecho de ser jóvenes lo excusara todo. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente siempre inocente. Ésos son los herederos de Mayo del 68, que denigran la identidad nacional, que atizan el odio a la familia, a la sociedad, al Estado, a la nación, a la República.

En estas elecciones se trata de saber si la herencia de Mayo del 68 debe ser perpetuada o si puede ser liquidada de una vez por todas. Yo quiero pasar la página de Mayo del 68. Pero tiene que ser más que un gesto. No hay que contentarse con poner banderas en los balcones el 14 de julio y cantar la Marsellesa en vez de la Internacional en los mítines del Partido Socialista. No se puede decir que se desea el orden y tomar sistemáticamente partido contra la policía. No es posible seguir denunciando la “provocación” y el “Estado policial” cada vez que la policía intenta hacer respetar la ley. No se puede decir que uno apuesta por el valor del trabajo y, al mismo tiempo, generalizar las 35 horas, seguir cargándolo con impuestos y estimular la mentalidad del asistido, del que cobra del Estado para no trabajar. No se puede decir que se desea obstaculizar las deslocalizaciones y al mismo tiempo rechazar cualquier experimentación del IVA social, que permite financiar la protección social con las importaciones. No es posible proclamar grandes principios y negarse a inscribirlos en la realidad. Yo propongo a los franceses romper realmente con el espíritu, con los comportamientos, con las ideas de Mayo del 68, con el cinismo de Mayo del 68. Propongo a los franceses devolver a la política la moral, la autoridad, el trabajo, la nación. Les propongo reconstruir un Estado que haga realmente su trabajo y que, en consecuencia, domine las feudalidades, los corporativismos y los intereses particulares. Les propongo rehacer una República una e indivisible contra todos los comunitarismos y todos los separatismos. Les propongo reedificar una nación que de nuevo esté orgullosa de sí misma.

Ciudadanía de deberes

Al poner sistemáticamente los derechos por encima de los deberes, los herederos de Mayo del 68 han debilitado la idea de ciudadanía. Al denigrar la ley, el Estado y la nación, los herederos de Mayo del 68 han favorecido el crecimiento del individualismo. Han incitado a cada cual a no pensar más que en sí mismo y a no sentirse concernido por los problemas del prójimo. Yo creo en la libertad individual, pero quiero compensar el individualismo con el civismo, con una ciudadanía hecha de derechos pero también de deberes. Quiero derechos nuevos, derechos reales y no virtuales. Quiero un derecho real a un techo, al alojamiento. Un derecho real al cuidado de los hijos, a la escolarización de niños con minusvalías, a la dependencia para los mayores. Quiero el derecho a un contrato de formación para los jóvenes de más de 18 años, y a la formación a lo lago de toda la vida. Quiero el derecho a la caución pública para aquellos que no tienen padres, para los que no tienen relaciones, para los enfermos a los que no se les quiere prestar porque se considera que representan un riesgo demasiado elevado. Quiero el derecho a un contrato de transición profesional para los que están en paro.

Pero quiero que estos derechos estén equilibrados con los deberes. La ideología de Mayo del 68 habrá muerto cuando la sociedad se atreva a recordar a cada cual sus deberes, cuando en la política francesa se ose proclamar que, en la República, los deberes son la contrapartida de los derechos. Ese día al fin se habrá realizado la gran reforma moral e intelectual que Francia necesita una vez más. Entonces podremos reconstruir sobre cimientos renovados esa República fraternal que es el sueño siempre inacabado, nunca realizado de Francia desde el primer día en que tuvo conciencia de su existencia como nación. Porque Francia no es una raza, no es una etnia, ni sólo un territorio; Francia es un ideal incansablemente perseguido por un gran pueblo que, desde su primer día, cree en la fuerza de las ideas, en su capacidad para transformar el mundo y hacer la felicidad de la humanidad.

Quiero decírselo a los franceses: el pleno empleo, el crecimiento, el aumento del poder adquisitivo, la revalorización del trabajo, la moralización del capitalismo, todo eso es necesario y es posible. Pero eso no son más que medios que deben ser puestos al servicio de una cierta idea del hombre, de un ideal de sociedad donde cada cual pueda encontrar su lugar, donde la dignidad de todos y cada uno sea reconocida y respetada.»  



Ver el discuso completo aquí (en francés):
www.u-m-p.org/site/index.php/ump/s_informer/discours/nicolas_sarkozy_a_bercy

sábado, mayo 05, 2007

¿NO CREÉIS QUE YA HA LLEGADO LA HORA? - Carta de Rosa Díez

Me dirijo a mis compañeros y compañeras del Partido Socialista; a todos
los cargos públicos, dirigentes provinciales o regionales, miembros del
Congreso o del Senado, Alcaldes, "barones" o "ex-barones" que dicen
estar esperando la hora"; me dirijo también a aquellos de los que se
dice están esperando su hora".

Me dirijo a todos mis compañeros que en privado dicen no poder aguantar
más esta situación; me dirijo a todos aquellos que me llaman o me
escriben para darme ánimos; que me dicen que ellos no se atreven a
hablar, que temen el vacío interno, que temen que les acusen del "ser
del PP", que temen hacerle daño electoral al PSOE.., pero que están de
acuerdo conmigo; o que no están totalmente de acuerdo conmigo, pero que
están completamente en contra y asustados por la deriva que lleva la
política dirigida por José Luis Rodríguez Zapatero.

Me dirijo a todos aquellos que, con muchas dudas, le dieron una
oportunidad al Gobierno cuando decidió romper el Pacto por las
Libertades y contra el Terrorismo para iniciar un proceso de diálogo con
ETA apoyándose para ello en las fuerzas nacionalistas y en Izquierda Unida.

Me dirijo a todos aquellos que una vez fracasada esa opción dicen por
activa y por pasiva, siempre en privado o en semi-público, que hay que
desandar el camino, que hay que rectificar, que hay que volver al plan
B, que el plan B no puede ser otro que recuperar la política de firmeza
contra ETA y volver a revitalizar el Pacto con el Partido Popular.

Me dirijo a todos aquellos que desde dentro de las filas del Partido
Socialista se sintieron abrumados cuando el Gobierno decidió ceder al
chantaje de Ignacio de Juana Chaos; me dirijo a todos aquellos que se
sintieron abochornados, aunque callaron, cuando el Gobierno empezó a dar
explicaciones contradictorias y titubeantes para enmascarar la cesión.

Me dirijo a todos aquellos militantes socialistas que se sintieron
humillados cuando la Fiscalía retiró la acusación contra Otegi,
permitiéndole volver a su casa después de haber sido conducido ante el
Tribunal de la Audiencia Nacional en un avión de las Fuerzas Armadas.

Me dirijo a todos aquellos militantes socialistas que han sentido
vergüenza ajena cuando han sabido que el terrorista de Juana Chaos sale
del hospital con su novia, pasea, va al homeópata, va de compras, pasea
sin esposas por el recinto hospitalario. A todos aquellos que han
escuchado estupefactos al Ministro de Justicia explicar que es bueno que
el terrorista ingresado en un hospital "salga a curarse".

Me dirijo a todos aquellos militantes y dirigentes socialistas que
siempre se sintieron orgullosos de lo que supuso la Transición Española;
me dirijo a todos aquellos socialistas que no quieren mirar hacia atrás,
a todos aquellos que defienden que el Partido Socialista ha de seguir
siendo un partido que vertebra España, un partido nacional, que no
renuncie a serlo, que no se conforme –como ahora– con ser un partido que
consigue mayorías sumando con los nacionalistas y con los partidos
marginales.

Me dirijo a todos los militantes socialistas que quieren que el modelo
de Estado no dependa de los votos de quienes nunca creyeron en la Nación
española, de quienes aspiran a constituir una nación independiente, de
quienes mercadean con sus votos para vaciar de competencias al Estado
Español y convertirlo en algo residual.

Me dirijo a todos los socialistas que saben que por ese camino
emprendido llegaremos a un Estado inviable, en el que la desigualdad de
derechos entre españoles hará estallar el sistema.

Me dirijo a todos los militantes y dirigentes socialistas que observan
con preocupación y estupor toda esta ceremonia de confusión alrededor de
las candidaturas de ETA a las elecciones locales y forales del País
Vasco y Navarra.

Me dirijo a todos aquellos que no quieren pensar, que prefieren quedarse
con el "mantra" repetido por el Gobierno y por el PSOE de que "se
cumplirá la ley"; pero que no pueden evitar comprobar que se repite la
historia de las elecciones al Parlamento Vasco, cuando surgió la
candidatura del partido Comunista de las Tierras Vascas y el Gobierno la
dejó pasar.

Me dirijo a los socialistas que preferirían engañarse, que preferirían
pensar que es verdad que el Gobierno va a hacer cumplir la ley, que
preferirían, incluso, pensar que no pasa nada porque ETA vuelva a las
instituciones, disfrazada ahora de ANV. Me dirijo a los que se sienten
incómodos cuando se les interpela con esta realidad, a los que tienen
conciencia, a los que mirarían para otra parte para no tener que
pronunciarse, pero temen no poder hacerlo si les llega nuestra voz.

A todos ellos les pregunto que si no creen que ya ha llegado la hora de
hablar. A todos ellos les digo que tienen responsabilidad en lo que está
pasando. ¿A qué esperáis? ¿Sois conscientes de que han detenido a un
terrorista, miembro del Comando Donosti, que estaba a sueldo del Partido
Comunista de las Tierras Vascas? ¿Sois conscientes de que el Fiscal
General del Estado se ha negado a iniciar un proceso de ilegalización de
ese partido que subvenciona a los terroristas? ¿Sois conscientes de que
el PSOE y el Gobierno han rechazado en el Congreso de los Diputados
iniciar el proceso de ilegalización? ¿Sois conscientes de que quienes
han permitido que se le presta apoyo logístico y económico serían
responsables políticos si ese terrorista detenido por la Guardia Civil
hubiera cumplido con su objetivo criminal? ¿Sois conscientes de que
quienes calláis sois cómplices de aquellos que no cumplen con su deber
de proteger a los ciudadanos?

A todos os quiero decir que lo que se está preparando es lo más grave de
toda nuestra reciente historia democrática. A todos os digo que lo vais
a tener muy complicado para mirar para otra parte. A todos os digo que
vamos a hacer lo posible para que no podáis lavar vuestra conciencia.
Porque si ETA vuelve a las instituciones, vestida de los que sea, será
porque el gobierno se lo ha permitido. Si el Gobierno permite que las
candidaturas de ANV, trufadas de Batasuna, continuadoras de Batasuna,
sustitutas de ETA, se cuelen en los ayuntamientos y diputaciones vascos
y navarros, el gobierno estará consintiendo que ETA obtenga subvención,
infraestructura y logística para preparar con mayor comodidad sus
crímenes. Es así de duro y así de claro. Desde los ayuntamientos y desde
el Parlamento Vasco ETA preparó en el pasado sus crímenes; desde los
ayuntamientos vascos –como se ha sabido después, una vez detenidos
algunos de los terroristas que ejercían como concejales– daban
información de las horas y las rutas utilizadas por concejales
socialistas y populares. Desde los ayuntamientos vascos, con dinero
público, organizaron la persecución y el asesinato de algunos de
nuestros compañeros. ¿Vais a seguir callando si esto ocurre? ¿No vais a
hablar para evitar que ocurra? ¿Vais a esperar a que haya un nuevo
atentado, a que declare en la Audiencia Nacional el criminal, a que
explique cómo seguía a su víctima desde el cómodo cargo de concejal?
¿Podréis seguir durmiendo bien por las noches? Yo creo que ya ha llegado
la hora de hablar. Os pido que lo hagáis antes de que sea demasiado tarde.

ASALTO A LAS ARCAS DEL ESTADO

Jaime Ignacio del Burgo
Revista Trámite Parlamentario
Sobre la nueva Ley Orgánica de Financiación de Partidos Políticos.


Si Dios no lo remedia, antes de que termine el actual período de sesiones, S.M. el Rey deberá sancionar la nueva Ley Orgánica de Financiación de los partidos políticos, una ley básica del sistema democrático. El PSOE podrá expresar su satisfacción por haber conseguido un gran consenso... con los nacionalistas, dejando bien claro que el pacto del Tinell sigue vivo en su letra y en su espíritu.

La supresión de las donaciones anónimas es el único punto positivo de la nueva regulación. La mayoría parlamentaria afirma que la ley garantiza la transparencia de los partidos y refuerza el control de su actividad financiera por el Tribunal de Cuentas. Pero no es verdad. Veamos algunos ejemplos.

La ley consagra una mayor opacidad, pues se priva al Tribunal de Cuentas de la facultad de fiscalizar la actividad de los partidos en el ámbito municipal, pues la contabilidad sólo debe integrar los gastos e ingresos de las organizaciones estatales, autonómicas y provinciales. También se excluye de la formulación de las cuentas anuales a los grupos parlamentarios.

Se dirá que la función fiscalizadora del Tribunal de Cuentas queda reforzada en la nueva ley al regular el procedimiento sancionador cuya inexistencia ha impedido hasta ahora sancionar a los partidos que infringieran la legalidad. Pero la actuación sancionadora puede convertirse en papel mojado al atribuir a los partidos la posibilidad de eludir la fiscalización si aquéllos alegan que la intervención fiscalizadora del Tribunal no asegura a su juicio el respeto a la intimidad de las personas. Asombroso.

La mayoría progubernamental se ha opuesto también como gato panza arriba a prohibir que las entidades bancarias puedan condonar los créditos concedidos a los partidos. Bajo la cobertura de una supuesta invocación a los usos y costumbres mercantiles, las entidades financieras podrán pulverizar los límites establecidos en la ley para las donaciones nominativas (100.000 euros anuales) mediante el otorgamiento de condonaciones multimillonarias. El llamado "montillazo" recibe así la bendición del Congreso.

Es bien sabido que en los últimos tiempos los grandes escándalos de corrupción han estallado en el ámbito municipal, al menos hasta las revelaciones del ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Pues bien, la mayoría social-nacionalista se niega a prohibir que los partidos puedan recibir donaciones de promotores y/o constructores de viviendas.

El año 2003 se introdujo en la ley de financiación de los partidos un precepto destinado a evitar el trasvase de fondos públicos a los partidos ilegalizados o que están dentro del entramado terrorista. Buena parte de las previsiones de este precepto quedan suprimidas en la nueva ley como una contribución más al buen fin del proceso de negociación con ETA:

Hay más cosas escandalosas, como el régimen fiscal privilegiado de las actividades mercantiles de los partidos, aunque el Grupo Popular consiguió eliminar la exención prevista en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles. O la negativa a prohibir que los partidos puedan tener acciones y participaciones en sociedades mercantiles. O la legalización de la práctica denunciada por el Tribunal de Cuentas de algunas comunidades autónomas que venían concediendo subvenciones al funcionamiento no sólo de los grupos institucionales sino de los propios partidos políticos.

Por último, la ley prevé que a partir de 2008 las asignaciones a los partidos para subvencionar sus gastos de funcionamiento se eleven en un 20 por ciento. Si se tiene en cuenta que para entonces se habrá aprobado la ley que reabre la Ley de devolución del patrimonio incautado a los partidos con motivo de la guerra civil, eliminando la exigencia de prueba fehaciente, por los medios comúnmente admitidos en Derecho, de la titularidad de los bienes expoliados, nos encontramos ante una acción concertada de socialistas, comunistas y nacionalistas históricos para promover un asalto a las arcas de Estado. Eso sí, haciendo una falsa invocación de los principios de transparencia y de control.