sábado, agosto 12, 2006

Jugar con fuego


Suso de Toro     
EL PAÍS - 11-08-2006      

Sopla el Noreste, el Nordés que seca las casas. Correrá aún un par de días este viento que barre nubes y, sin embargo, el cielo no es azul, que es turbio y gris. En esta aldea, hoy vigilan a este viento revoltoso, que parece que se esté burlando, pues ya ha ardido casi todo: los montes comunales y los particulares; hubo incluso que defender algunas casas del fuego.

Hace ya tres años que se cerró la última cuadra de vacas de la aldea. La gente joven o está embarcada o emigró a Canarias. El campo está abandonado. Eso es lo que hemos hecho aquí estos años: abandonar, política de abandono. Todo se resume en el plan para el campo seguido por la anterior administración autonómica, Plan para o abandono de explotacións.

Los incendios de este año son algo nuevo, no hay duda, pero el mal es heredado. Viene de que Galicia, que en el imaginario gallego y español, aún se tiene como país campesino, ha abandonado su campo. Galicia aún se ve como un territorio vivo, fecundo, incluso proteico, pero hoy no está siendo así. El campo, el país, es hoy un gran fracaso. Las políticas agrícolas de los Gobiernos español y gallego han consistido desde ya hace muchos años en desmantelar la agricultura. Y así hoy el 80% de la leche producida aquí, en una tierra que tenía por símbolo a una vaca, es comercializada por empresas que no son gallegas. Y así se recorta cada día la producción ganadera. Y así la política autonómica de los últimos años ha fomentado este gran eucaliptal. No, nuestro árbol sagrado ya no es el carballo, el roble, ahora es el eucalipto. El mal de este fuego de hoy es heredado.

En esto, como en tantas cosas, hemos desperdiciado los años de la autonomía que nos arrebataron de las manos en el 1936 y que recuperamos mucho después. Al redactar el nuevo Estatuto se debiera entender que el autogobierno, ser dueño del propio destino, empieza por el propio cuerpo, el propio territorio.
Galicia ha sido históricamente un territorio totalmente humanizado, civilizado; hoy mucho territorio está a monte, asilvestrado. Pero ese país sin alma que se prefigura, de arrabales y yermo alrededor, no será nuestro país; será el solar de los especuladores que ya sobrevuelan la costa. Necesitamos una política nueva, que no puede ser la política del fuego. Una política para un territorio vivo, para un campo productivo. La provincia de Lugo, donde se mantiene una agricultura y una economía ligada al campo, apenas arde; arden sobre todo las provincias occidentales, donde el campo no ha evolucionado sino que se ha descompuesto, donde el mundo rural es una comunidad destruida.

Y donde desaparece la economía agraria aparece otra economía, la del fuego. El fuego es hoy un gran negocio; la administración autonómica gasta hoy una suma ingente cada año en apagar el fuego. Si se buscasen los intereses económicos detrás de lo que ocurre, habría que atender a este sector antes de nada. Pero, sobre todo, habría que imaginar lo que daría de si esa suma invertida en agricultura y cuidado de montes.

Es una verdadera crisis social, pero puede ser el momento de reaccionar. No hay por qué aceptar como herencia la política del abandono. Galicia tiene derecho a tener su campo, su agricultura. Este nuevo desafío tan duro puede ser la oportunidad de recuperar un país para todos, para los que siguen marchando, para los que no hemos marchado y para los que vengan.

Y este desafío -lo que está ocurriendo es un desafío que durará lo que este viento alocado que multiplica la consigna nihilista de los incendiarios- es un pulso a la sociedad en toda regla. El castigo es explícito: el fuego no quema masas arboladas, va directo contra las casas, contra la gente. La trama que actúa como guerrilla insurgente aquí y allí castiga a una sociedad que hace justo un verano ha tomado una decisión seria, jubilar dieciséis años de administración de la derecha. Dieciséis años es mucho tiempo, el tiempo en que se crea una vasta red de intereses, de vidas e intereses económicos ligados a una administración. Es un tiempo que basta para crear adictos y cómplices, para que empresas de comunicación estrechen lazos con el poder político y envuelvan a la ciudadanía en una burbuja ideológica. Tiempo para fomentar el derrotismo de unos y el fanatismo de otros.

Sea como sea, esto es un desafío político. Cuando alguien quema el monte a un vecino está atacándolo; cuando una trama conspira para incendiar un país está atacándolo y también está desafiando a su Gobierno.

Y ese desafío es amplificado por quienes hacen populismo o demagogia con la desgracia del fuego. Las fotos de dirigentes de la oposición con una manguerita inauguran una nueva etapa del ridículo en política. Las declaraciones del candidato a presidente de la Xunta derrotado, culpando de los fuegos al Gobierno bipartito, son una verdadera justificación y aliento para la trama incendiaria, esa santa compaña moderna y siniestra.

El Prestige fue una desgracia amplificada por una administración incompetente que luego negó la marea negra, negó ayuda y se marchó de caza. Hay medios de prensa que evocan cada día al Prestige, pero aquella desgracia desencadenó una reacción social que llevó a un cambio político. Quizá alguien quiera repetir la pauta pero en sentido contrario.

Esta administración cometió un error de apreciación, pensó que se hallaba ante la campaña de incendios anual y crónica, cuando enfrentaban una campaña bien urdida. Pero no se marchó de caza. Y Zapatero tampoco tardó un mes en aparecer. Jugar con fuego es peligroso y puede chamuscar algunos plumeros.

El periódico EL PAIS terminaba el artículo con un: "Suso de Toro es escritor", yo termino diciéndo que si, pero "un poco imbécil", cosa que resume todo aquello que yo no voy a escribir porque no lo merece.


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De Jose Luis:

Que mal estilo. Si nos guiáramos por la lógica de estos miserables, se podría pensar que el PSOE estuvo detrás del 11M y el hundimiento del Prestige, para ganar las lecciones, que fueron los autores de los incendios de Huelva y Guadalajara del año pasado, del accidente de Valencia y de los incendios de Galicia y en general, de cuantas calamidades nos azotan, para así incriminar al Partido Popular y expulsarlo de la vida política, sin respeto alguno para los españoles que le hemos votado.

Por desgracia se repite la historia de 1936, y aunque ahora son otras las circunstancias sociales y políticas, el PSOE y sus aliados no se han enterado todavía, siguen anclados en esa fecha, pero con el rencor y el odio a flor de piel por haber perdido la Guerra.

Espero que el PP se querelle inmediatamente contra toda esta gentuza, y se deje de una vez de actitudes melindres y timoratas. De lo contrario, estos ataques irán a más y sufrirá las consecuencias de su "cobardía". Y que tenga presente que detrás de esta infamia, se encuentran el Gobierno de Rodríguez y el PSOE.

Un saludo a todos.

El círculo cuadrado


Aleix Vidal-Quadras     
La Razón 11/8/2006     

En el mundo delicuescente y banal de ZP no rige el constitucionalismo liberal ni el método racional. En las ensoñaciones bobaliconas del presidente del Gobierno, impregnadas de infantilismo caprichoso, basta formular un deseo o tener una visión onírica para que la realidad o la ley puedan ser ignoradas. A mí lo que empieza a parecerme asombroso no es tanto la debilidad errática de la psique zapateril como el hecho de que la gente que le rodea en el Ejecutivo y en su propio gabinete le sigan en sus delirios tontiblandos. Es obvio que nuestro sistema partitocrático no nos protege frente a la posibilidad, remota quizá, pero hoy trágicamente consumada, de que llegue a La Moncloa un personaje que normalmente ninguna comunidad de propietarios hubiera elegido como responsable de la gestión de su inmueble. España ha podido sobrevivir a lo largo de su azarosa historia pese a ser regida en ocasiones por incapaces, por sinvergüenzas, por idiotas, por malvados o por degenerados. Pero lo que no estaba previsto es que a los españoles nos gobernara un chiste.

Y formulo estas duras aunque justificadas reflexiones a raíz de la manifestación convocada por Batasuna para este fin de semana y que Baltasar Garzón parece decidido a abortar en cumplimiento estricto de la normativa vigente. Este episodio, uno más de los muchos incidentes bochornosos que vienen jalonando el absurdo proceso de paz puesto en marcha por Zapatero, demuestra algo que cualquier observador mínimamente lúcido sabía desde que el actual líder socialista forzó en el Congreso la penosa resolución sobre el diálogo con ETA: la absoluta imposibilidad de acabar con la banda terrorista sin atropellar el Estado de Derecho y sin triturar la Constitución. Lo que Zapatero pretende es la cuadratura del círculo porque Batasuna y ETA ya han dejado meridianamente claro que el crimen organizado no cesará sus actividades sangrientas si no son satisfechas sus exigencias de siempre, que, como es notorio, son imposibles de cumplir sin liquidar nuestra democracia y poner a los pies de los matarifes la dignidad de la Nación para que se limpien a gusto en ella el barro ensangrentado de las botas.

Por tanto, seguiremos en esta danza macabra de desafíos y machadas por parte de ETA, de huídas hacia adelante del Gobierno y de actuaciones rigurosas del poder judicial hasta que el invento le estalle entre las manos a su frívolo promotor. Lo malo es que en el camino habrá quedado el pacto de la transición y con él los fundamentos de nuestra convivencia. Pero así lo hace todo el iluminado que juega a Presidente del Gobierno, con la misma superficialidad y voluntarismo ignorante enfoca la lucha contra el islamismo radical, los fuegos de Galicia, las oleadas de cayucos o las huelgas salvajes. Vivimos tiempos que requieren en el timón del Estado un cirujano de hierro y tenemos un muñeco de plastilina.


viernes, julio 28, 2006

Anotaciones de pensamiento y crítica - Arbil nº 105




Nos complace indicar que desde hace unos días se puede consultar en la red el nº 105 de la publicación, que incluye un especial sobre el libro "La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas”.

Desde http://www.arbil.org también puede acceder a un índice de todos los números anteriores y a un índice de todos los artículos de todas las revistas (más de 2950 artículos sobre todos los temas desde una cosmovisión del derecho natural).

Además ya se puede incluir la dirección RSS de Arbil
http://indicesdearbil.blogia.com/index.xml
para tener información actualizada a través de los programas pertinentes

Bajate y difunde un video que muestra la realidad del aborto. Rompe la conspiración de silencio sobre este tipo de asesinato



EL CATOBLEPAS - número 53




Ya está disponible el número 53 (julio 2006) de EL CATOBLEPAS, revista crítica del presente:



miércoles, julio 26, 2006

Memoria histórica




"¿Españoles! A cuantos sentís el santo nombre de España, a los que en las filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio de la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la nación os llama a su defensa. La situación en España es cada día más crítica; la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistola y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los asesinos que alevosa y traidoramente os asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. Huelgas revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la población, arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres trabajadores. Los monumentos y tesoros artísticos son objeto de los más enconados ataques de las hordas revolucionarias, obedeciendo a la consigna que reciben de las directivas extranjeras, con la complicidad y negligencia de los gobernadores de monterilla. Los más graves delitos se cometen en las ciudades y en los campos, mientras las fuerzas de orden público permanecen acuarteladas, corroídas por la desesperación que provoca una obediencia ciega a gobernantes que intentan deshonrarles. El Ejército, la Marina y demás institutos armados son blanco de los más soeces y calumnioso ataques, precisamente por parte de aquellos que debían velar por su prestigio, y, entretanto, los estados de excepción de alarma sólo sirven para amordazar al pueblo y que España ignore lo que sucede fuera de las puertas de sus villas y ciudades así como también para encarcelar a los pretendidos adversarios políticos.

La Constitución, por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total; ni igualdad ante la ley; ni libertad, aherrojada por la tiranía; ni fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituido el mutuo respeto; ni unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial, más que por regionalismos que los Poderes fomentan; ni integridad ni defensa de nuestra frontera, cuando en el corazón de España se escuchan emisoras extranjeras anunciar la destrucción y reparto de nuestro suelo. La Magistratura, cuya independencia garantiza la Constitución, sufre igualmente persecuciones y los más duros ataques a su independencia. Pactos electorales, hechos a costa de la integridad de la propia Patria, unidos a los asaltos a Gobiernos civiles y cajas fuertes para falsear las actas formaron la máscara de legalidad que nos presidía.

Nada contuvo las apariencias del Gobierno, destitución ilegal del moderador, glorificación de las revoluciones de Asturias y Cataluña, una y otra quebrantadoras de la Constitución, que en nombre del pueblo era el Código fundamental de nuestras instituciones.

Al espíritu revolucionario e inconsciente de las masas, engañadas y explotadas por los agentes soviéticos, se ocultan las sangrientas realidades de aquel régimen que sacrificó para su existencia 25.000.000 de personas, se unen la molicie y negligencia de autoridades de todas clases que, amparadas en un Poder claudicante, carecen de autoridad y prestigio para imponer el orden en el imperio de la libertad y de la justicia.

¿Es que se puede consentir un día más el vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo? ¿Es que podemos abandonar a España a los enemigos de la Patria, con proceder cobarde y traidor, entregándola sin lucha y sin resistencia?.

¡Eso, no! Que lo hagan los traidores pero no lo haremos quienes juramos defenderla.

Justicia, igualdad ante las leyes, ofrecemos.

Paz y amor entre los españoles; libertad y fraternidad, exenta de libertinajes y tiranías.

Trabajo para todos, justicia social, llevada a cabo sin encono ni violencia y una equitativa y progresiva distribución de riqueza, sin destruir ni poner en peligro la economía española.


Pero, frente a esto, una guerra sin cuartel a los explotadores de la política, a los engañadores del obrero honrado, a los extranjeros y a los extranjerizantes que, directa y solapadamente, intentan destruir a España.

En estos momentos es España entera la que se levanta pidiendo paz, fraternidad y justicia; en todas las regiones el Ejército, la Marina y fuerzas del Orden público se lanzan a defender la Patria.

La energía en el sostenimiento del orden estará en proporción a la magnitud de la resistencia que se ofrezca.

Nuestro impulso no se determina por la defensa de unos intereses bastardos ni por el deseo de retroceder en el camino de la Historia, porque las instituciones, sea cuales fuesen, deben garantizar un mínimo de convivencia entre los ciudadanos, que, no obstante las ilusiones puestas por tantos españoles, se han visto defraudadas pese a toda la transigencia y comprensión de todos los organismos nacionales, con una respuesta anárquica, cuya realidad es imponderable.

Como la pureza de nuestras intenciones nos impide el yugular aquellas conquistas que representan un avance en el mejoramiento político social, el espíritu de odio y venganza no tienen albergue en nuestro pecho; del forzoso naufragio que sufrirán algunos ensayos legislativos, sabremos salvar cuanto sea compatible con la paz interior de España y su anhelada grandeza, haciendo reales en nuestra Patria, por primera vez y en este orden, la trilogía, fraternidad, libertad e igualdad.

Españoles: ¡Viva España! ¡Viva el honrado pueblo español!
Tetuán, 17 de julio de 1936"


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VÆ Victoris
Fundación Nacional Francisco Franco

martes, julio 25, 2006

Premio a la Convivencia 2006 del Foro Ermua

En el marco de la I Conferencia de Libertad del Foro Ermua
      
Concedido el VI Premio a la Convivencia Cívica del Foro Ermua ex aequo a José Manuel Ayesa, empresario navarro, y a Pilar Ruiz Arbisu, madre de Joseba Pagazaurtundua.

Bilbao. 25 de julio de 2006. El Jurado, constituido a iniciativa del Foro Ermua con ocasión de la VI edición del Premio a la Convivencia Cívica (2006), ha decidido por unanimidad concederlo ex aequo a Dña. Pilar Ruiz Arbisu y a D. José Manuel Ayesa, empresario navarro.

Pilar Ruiz Arbisu, madre del socialista Joseba Pagazaurtundua asesinado por ETA en Andoain, encarna cabalmente todos los valores cívicos que el Foro Ermua pretende fomentar y defender por encima de los intereses partidistas. Pilar Ruiz Arbisu es un ejemplo acabado de fortaleza y de lealtad a la memoria de las víctimas, de sentido de la dignidad y de defensa de la libertad, que demuestra con su firmeza al salvaguardar los principios éticos con independencia de cualquier otra presión o sentimiento. Tras el asesinato de su hijo Josefa, Pilar Ruiz Arbisu rechazó las hipócritas condolencias que trataron de transmitirle los dirigentes nacionalistas y denunció, con indescriptible fortaleza y dignidad, la connivencia que propiciaba la desprotección de los ciudadanos no afines al nacionalismo. En las actuales circunstancias, Pilar Ruiz Arbisu viene denunciando, incansablemente, la incongruencia e inmoralidad que se esconde tras la política de negociación con la banda terrorista.

El Foro Ermua se siente muy honrado de galardonar a Dña. Pilar, ciudadana ejemplar y “madre de socialistas” –como acostumbra a recordar-, con el Premio a la Convivencia Cívica 2006 en memoria de otro socialista ejemplar José Luis López de Lacalle, miembro fundador de nuestro Foro, asesinado por ETA también en Andoain.

Así mismo, el Foro Ermua ha decidido conceder este año el Premio a la convivencia a José Manuel Ayesa, presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, en reconocimiento a su valor cívico al denunciar la extorsión de ETA. El Foro Ermua ha querido premiar, en su persona, a quienes no se han doblegado ante ETA y pertenecen a un sector social que ha sufrido de manera sistemática, durante muchos años, la presión de la banda terrorista. Un sector especialmente desamparado que percibe el verdadero rostro de ETA, que no es el de la voluntad de dejar la violencia sino de perpetuarla y rentabilizarla: el rostro del chantaje.

El Foro Ermua quiere así llamar especialmente la atención sobre una lacra antidemocrática que no ha desaparecido con el llamado “alto el fuego” de la organización terrorista sino en la que ésta pretende instalarse como si se tratara de una parte inevitable del propio paisaje político de la “negociación” y que se presenta como “un mal menor” por quienes avalan, desde las instituciones democráticas el diálogo del Gobierno con ETA. El Foro Ermua considera que esta táctica engañosa constituye un negro capítulo más del prolongado silenciamiento que se ha guardado, durante años, frente a un hecho inconcebible en un país de la Unión Europea. Silenciamiento que el nacionalismo vasco ha tratado de disfrazar –no lo olvidemos- de estrategia favorable a la convivencia y a la normalización democrática y que se ha revelado, al contrario, como el mejor método para perpetuar la extorsión en el tiempo. Sería una paradoja lamentable que, en nombre de su negociación, el Gobierno de España prolongara e hiciera ahora suya la “política nacionalista” de ignorar las amenazas al mundo empresarial y negara que éstas afecten al llamado “proceso de paz” como han hecho los nacionalistas durante tres décadas al desmentir que la existencia de ETA afectara a la economía y al desarrollo empresarial del País Vasco así como al confundir la normalización democrática con la “normalización del terror”.

El Foro Ermua ha tenido en cuenta, en este reconocimiento a José Manuel Ayesa, además de su honestidad y valentía en la denuncia de la extorsión, las circunstancias de este momento político que no avala la resistencia cívica sino que la desaconseja y la presenta como contraria a la paz. Otra de las circunstancias tenidas en cuenta es la condición navarra del galardonado. El Foro Ermua denuncia que desgraciadamente “éstos son los lazos que el nacionalismo ha propiciado entre Navarra y el País Vasco: los del terror y la extorsión”. Y ante esos lazos el Foro Ermua recuerda que son los lazos de la libertad, la solidaridad y la prosperidad los que deben unir a los empresarios navarros no sólo con los vascos sino con todos los españoles”.

La primera Edición del Premio, en 2001, se concedió ex aequo a Doña Ana María Urchueguía, alcaldesa (PSE-EE) de Lasarte-Oria y a Doña Pilar Elías, concejala (PP) en el Ayuntamiento de Azcoitia, por su coraje democrático representando a los ciudadanos de sus respectivos municipios. El II Premio (2002) al Magistrado de la Audiencia Nacional D. Baltasar Garzón, que en agosto de dicho año había ordenado la suspensión de toda actividad de Batasuna, brazo político de ETA. El III Premio (2003) al Sr. Dominique Perben, Ministro de Justicia de Francia, por la colaboración de la Justicia francesa con España en la lucha contra el terrorismo. El IV Premio (2004) al Presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), D. José Alcaraz. Finalmente, el V Premio (2005) se concedió ex aequo a Doña María San Gil, presidenta del Partido Popular del País Vasco, y a Doña Rosa Diez, Eurodiputada socialista, por su coherencia al defender los principios democráticos con independencia de cualquier estrategia partidista.

El Premio será entregado en Vitoria en el mes de octubre, en la fecha que se hará pública más adelante. El Jurado ha estado compuesto por las siguientes personas:

Mikel Buesa. (Presidente del Jurado). Presidente del Foro Ermua.
Gustavo Jaso. (Secretario del Jurado). Economista.
Mario Vargas Llosa, escritor.
Rosa Diez. Eurodiputada PSOE
María San Gil. Presidenta del Partido Popular en el País Vasco.
Enrique López, Portavoz CGPJ
Ignacio Astarloa, Diputado por el PP
Jon Juaristi. Presidente de la Fundación Papeles de Ermua
Inma Castilla de Cortázar. Vicepresidenta del Foro Ermua y de la Fundación Papeles de Ermua
Iñaki Ezkerra. Vicepresidente del Foro Ermua.
Herman Tertsch, periodista.
Antonio Aguirre. Economísta. Ex Miembro del Comité Nacional del PSE-PSOE. Miembro de la Junta directiva del Foro Ermua.


Para más información:

Mikel Buesa (650) 97-42-04
Inma Castilla de Cortázar (686) 65-27-10
Iñaki Ezkerra (657) 70-07-92

sábado, julio 22, 2006

Carta que ha enviado la Fundación Libanesa por la Paz al primer ministro de Israel




Gracias, Israel
Brigitte Gabriel


Texto de la carta que ha enviado la Fundación Libanesa por la Paz al primer ministro de Israel, Ehud Olmert. La versión en inglés ha corrido a cargo de Walid Phares, de la Fundación por un Líbano Libre.

Te animamos a golpearles duro y a destruir su infraestructura terrorista. No es sólo Israel quien está harto de esta situación, sino la mayoría silenciosa de los libaneses, harta de Hezbolá pero incapaz de hacer algo por miedo a las represalias de los terroristas.

En representación de miles de libaneses, te pedimos que abras las puertas del Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv a los miles de voluntarios de la diáspora que están dispuestos a coger las armas y liberar su patria del fundamentalismo islámico.

Te pedimos apoyo, facilidades y logística para ganar esta batalla y lograr juntos los mismos objetivos: la paz y la seguridad para el Líbano, para Israel y para las generaciones futuras.

Los una vez predominantes libaneses cristianos, responsables de brindar al mundo "el París de Oriente Medio", como solía ser conocido el Líbano, han sido asesinados, masacrados, expulsados de sus hogares y dispersados por el mundo, mientras el Islam radical declaraba la guerra santa y tomaba el control del país, en los años 70. Los cristianos libaneses manifiestan la opinión de que ellos e Israel han aprendido de la experiencia, que ahora descubre a regañadientes el resto del mundo.

Mientras el mundo protegía a aquella OLP que se retiraba del Líbano en 1983, con Israel pisándole los talones, nacía otra organización con una ideología más volátil y religiosa: Hezbolá, "el Partido de Alá", fundado por el ayatolá Jomeini y financiado por Irán. Fue Hezbolá quien voló por los aires los barracones de los marines norteamericanos en el Líbano, en octubre de 1983, matando a 241 americanos y a 67 paracaidistas franceses. El presidente Reagan ordenó en febrero de 1984 la retirada de las unidades de la Fuerza Multilateral de EEUU, y pasó página tanto a la matanza de los marines como a la implicación norteamericana en el Líbano.

El mundo civilizado, que erróneamente vilipendió entonces a los cristianos y a Israel y que hoy sigue vilipendiando a Israel, no prestaba atención a los acontecimientos. Mientras Estados Unidos y el resto del mundo andaban preocupados por el conflicto Israel-OLP, los regímenes terroristas de Siria e Irán alimentaron el fundamentalismo islámico en el Líbano y en todo el planeta.

Los extremistas chiíes de Hezbolá comenzaron a reproducirse como conejos, desbordando a los cristianos y a los sunníes moderados. Veinticinco años después, han producido el suficiente número de gente como para hacerse electoralmente con 24 escaños del Parlamento libanés. Desde la retirada israelí, en el año 2000, el Líbano se ha convertido en una base terrorista gestionada y controlada por Siria, con su presidente local marioneta, Lahoud, y el "Estado dentro del Estado" de Hezbolá.

El Ejército libanés dispone de menos de 10.000 efectivos. Hezbolá cuenta con más de 4.000 milicianos entrenados, y en el sur del Líbano y el Valle de la Bekaa hay alrededor de 700 miembros de la Guardia Revolucionaria iraní. ¿Por qué, pues, no se ocupa de solventar la situación el Ejército? Porque una mayoría de libaneses musulmanes supone que se dividirá y que una parte se unirá, siguiendo patrones religiosos, con las fuerzas islámicas, tal y como ocurrió en 1976, al inicio de la guerra civil libanesa.

Todo se reduce a una guerra que enfrenta a la ideología yihadista con el occidentalismo judeocristiano. Los musulmanes, que hoy son mayoritarios en el Líbano, apoyan a Hezbolá porque forman parte de la Umma, la nación islámica. He aquí el tabú que todo el mundo pretende pasar por alto.

Los recientes ataques contra Israel han sido orquestados por Irán y Siria, si bien ambos países tienen intereses distintos. Damasco considera el Líbano parte de la "Gran Siria". El joven presidente sirio, Bachar Asad, y sus lugartenientes en la Inteligencia militar baazista se sirven de este último estallido de violencia para demostrar a los libaneses que necesitan de la presencia siria para protegerse de la agresión israelí y estabilizar el país. Irán utiliza convenientemente a su ejército títere libanés, Hezbolá, para distraer la atención de los líderes mundiales en la cumbre del G-8 de sus intentos de hacerse con armamento nuclear. El apocalíptico presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y los mulás de Teherán pretenden hacerse con el dominio hegemónico del mundo islámico bajo el demencial estandarte del chiísmo mahdista. Ahmadineyad quiere consolidar su posición como principal yihadista de Alá cumpliendo con su promesa de "borrar a Israel del mapa".

Por mucho que quiera evitar hacer frente a la realidad del extremismo islámico en Oriente Medio, Occidente no puede ocultar que Hamás y Hezbolá, contra los cuales lucha Israel, comparten la misma ideología islámica radical que ha fomentado el terrorismo contra el que luchan América y el mundo. Es el mismo Hezbolá con el que Irán amenaza a América, en forma de atentados suicidas, si ésta le impide desarrollar armamento nuclear. Mantiene células en más de diez ciudades de Estados Unidos. Hamás, por su parte, cuenta con la mayor infraestructura terrorista en suelo americano. Esto es lo que pasa cuando cierras los ojos ante el mal durante décadas, con la esperanza de que desaparezca.

El jeque Nasralá, líder de Hezbolá, es un agente iraní. No es un actor independiente en esta pantomima. Lleva implicado en el terrorismo más de 25 años. Irán, con su visión islámica de un Oriente Medio chií, tiene agentes, tropas y dinero en Gaza, los territorios palestinos, el Líbano, Siria e Irak. Detrás de esto se encuentra la concepción que impulsa al presidente iraní, que se cree "el instrumento y el catalizador" de Alá para poner fin al mundo tal y como lo conocemos y abrir el camino a la era del Mahdi. Ahmadineyad tiene una fe ciega (y mesiánica) en la tradición chií del duodécimo, u "oculto", salvador islámico, que emergerá de un pozo de la ciudad sagrada de Qum (Irán), después del caos, las catástrofes y las matanzas globales, y establecerá la era de la Justicia Islámica y la paz duradera.

El presidente Ahmadineyad ha declinado responder a las propuestas de Estados Unidos, la UE, Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU para que Irán detenga su programa de armamento y enriquecimiento de uranio hasta el 22 de agosto. ¿Por qué esta fecha? Porque el 22 de agosto coincide con el 28 de Rajab del calendario islámico, el día en que el gran Saladino conquistó Jerusalén.

Existe una enorme preocupación en la comunidad de Inteligencia por el Armagedón que podría desencadenar la ideología extremista de Ahmadineyad.

El mundo civilizado debe unirse en la lucha contra quienes anegan Israel y el mundo en terrorismo. Tenemos que dejar de analizar lo que distingue al Hamás sunní del Hezbolá chií y comenzar a poner el énfasis en lo que los une en su lucha contra nosotros: el Islam radical.

jueves, julio 20, 2006

Manifiesto de los Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua

En el marco de la I Conferencia de Libertad del Foro Ermua.
     
¡CON MI DINERO NO!
     
Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua

Pamplona 20 de Julio de 2006. Después de años de resistencia en silencio, empresarios vascos, navarros y de todas las regiones de España, unidos por nuestra identificación sin fisuras con la Constitución de 1978, hemos decidido, aunque la experiencia de cada uno es distinta, constituir la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua. En nuestra peculiar situación, vergonzosamente insólita en un país de la Unión Europea, queremos hacer públicos en nuestro manifiesto fundacional los siguientes puntos:

1. Durante décadas hemos sufrido la extorsión de ETA y la constante amenaza sobre nuestras vidas, sobre nuestras familias, sobre nuestros negocios y sobre nuestro patrimonio sin que hayamos estado en ningún momento debidamente protegidos desde las instituciones. Los que vivimos, o hemos vivido, en el País Vasco ni siquiera hemos estado seguros con un Departamento de Interior cuyos responsables llegaron a desamparar, con su discurso político, a la propia Ertzaintza ante los ataques del mundo de ETA y a cerrar el camino de la deseable colaboración con los otros cuerpos de seguridad al considerarlos pública y explícitamente como “fuerzas coloniales de ocupación”. Es hora de plantear la cuestión de la seguridad en su verdadero dramatismo. ¿Qué protección frente a ETA cabe esperar de quienes se expresan así?

2. El insincero y retórico izquierdismo del que hoy hace gala el mundo nacionalista sin excepción, y por desgracia el propio Gobierno de la Nación, abunda en la frívola identificación del colectivo empresarial con lo reaccionario y en nuestra deslegitimación tradicional como sector democrático digno de respeto. Esta identificación absolutamente injusta, dado el estabilizador papel del empresariado durante nuestra transición democrática, es especialmente deplorable en el contexto vasco en el que al compromiso democrático se ha añadido el compromiso moral de permanecer en nuestra tierra creando riqueza en condiciones de hostilidad y de peligro. Creemos que, en lo que respecta a la visión de la figura del empresario, ha llegado la hora de la madurez para nuestra clase política y para una sociedad que no sólo ha aceptado el sistema de libre mercado sino que además cuenta con importantes sectores nacionalistas que, desgraciadamente, se han beneficiado hasta lo ilícito en las bien conocidas redes “clientelares”, entre otros casos de corrupción, y en el propio entramado para la financiación del terrorismo, a través de los llamados “yuppies de ETA”, encausados en el sumario 18/98 del Macrojuicio contra la banda terrorista.

3. �Ejerciendo la libertad, que se nos niega y con el objetivo de alcanzarla plenamente en un día próximo, nos negamos, en privado y en público, a que con nuestro dinero se financie el terrorismo y se rearme ETA. Es decir, nos negamos a pagar ese mal llamado “impuesto revolucionario” durante la mal llamada “tregua” o “alto el fuego”. Lo realmente revolucionario en el País Vasco y en Navarra, y puede hacer digna la paz con libertad a la que aspiramos, es la resistencia democrática al chantaje habitual de los extorsionadores del independentismo totalitario.

4. Llamamos a la rebeldía cívica porque creemos que esta situación ha de servir para que ETA renuncie de manera definitiva a la extorsión, como resultado de una reacción institucional y social que les obligue a esa renuncia. En nuestra mano está negarnos, pero en manos del Gobierno está la obligación de hacerles frente con todos los resortes del Estado de Derecho y con todos sus altavoces mediáticos. Y en manos de la sociedad está demandar, secundar y arropar este compromiso de resistencia que hoy hacemos público. Exigimos el amparo no ya sólo policial sino también ideológico y social que merecemos para hacer frente a este reto.

5. El hecho de que las cartas de extorsión de ETA a empresarios sigan llegando después del comunicado en el que la banda terrorista explicitaba su chantaje a la democracia española y a la francesa es una evidencia, que el Gobierno ha querido primero negar y luego ignorar. Estas cartas no hacen sino expresar el chantaje económico paralelo y consecuente con el político que escenifica una amenaza terrorista real.

6. Pensamos que ha llegado el momento de que formulemos, por fin, nuestra situación y nuestras justas demandas en términos de ideología y de ética democráticas. El empresariado es uno de los sectores más castigados, y a la vez más desprotegidos, por esa cara tan genuina de ETA: la del chantaje. Denunciamos la doble moral de unos representantes políticos y de una sociedad que abrazan en la vida diaria la economía liberal pero luego nos desamparan ideológica y moralmente para hacer frente a los enemigos de la libertad y de la seguridad de todos

7. Finalmente, queremos hacer pública nuestra rebelión no sólo ante ETA y sus extorsiones, ni ante la situación de inseguridad física que hemos mencionado, sino también ante la inseguridad económica a la que condena de manera habitual el nacionalismo vasco con sus descabellados órdagos al marco institucional y de convivencia. Denunciamos, también, la inseguridad a la que nos condena el propio Gobierno de la Nación al plantear negociaciones con los terroristas y con sus cómplices políticos. Como empresarios merecemos un clima propicio para nuestro trabajo que palie en lo posible, y no que agrave indefinidamente, el riesgo inevitable que por sí mismas puedan conllevar nuestras inversiones. Nos rebelamos ante la proverbial inconsciencia del nacionalismo vasco que se ha beneficiado de la prosperidad general, sirviéndose de ella para alimentar las demandas políticas que socavan la estabilidad y el progreso. La inseguridad personal, la extorsión y la irresponsabilidad del nacionalismo en el poder han provocado que muchos de nosotros abandonáramos el País Vasco. Nos rebelamos ante la situación económica que hoy tiene nuestra tierra y que podía haber sido significativamente mejor, sin ETA. Con nuestro dinero no se va a financiar la banda terrorista y con nuestro silencio no vamos a dejar que se financien los desafíos nacionalistas a la legalidad constitucional y al orden económico en que vivimos unos y otros.

El trasfondo de un conflicto


Por Florentino Portero
(Publicado en ABC, 20 de julio de 2006)


Estados Unidos hizo examen de conciencia y reconoció haber cometido graves errores en su política en Oriente Medio. Rice lo sintetizó con su habitual brillantez oratoria en una conferencia en la Universidad Americana de El Cairo: “durante años sacrificamos la democracia por la estabilidad y al final ni tenemos democracia ni estabilidad”. Realistas conservadores como Kissinger o multilateralistas bienintencionados como Albright trataron de entenderse con todo tipo de regímenes y gobernantes, para mantener la paz a cualquier precio. Tanto Kissinger como Albright pactaban con el viejo Assad, reconociéndole el papel de actor relevante en la escena regional. De aquello polvos vienen estos lodos, como implícitamente admitió Rice.

La nueva estrategia norteamericana atribuye a regímenes como el sirio o el iraní la condición de fuente de fanatismo y terrorismo, lo que a todas luces resulta evidente. La estabilidad regional dependerá, por lo tanto, de su derrota así como de la paulatina transformación de sus sociedades –mediante la erradicación de la corrupción, la apertura de sus mercados, la mejora de sus sistemas educativo y sanitario, el respeto a la mujer...- hasta poder establecer gobiernos auténticamente democráticos.

La muerte de Arafat y el asesinato de Hariri dieron paso a importantes procesos democratizadores. En Palestina se convocaron elecciones presidenciales y parlamentarias, Hamás formó gobierno, perdió la ayuda internacional y se encontraba bajo amenaza de un referéndum dirigido a reconocer la existencia de Israel. Siria se vio obligada a retirarse del Líbano, sus dirigentes y cómplices libaneses se encuentran bajo investigación de Naciones Unidas y las fuerzas democráticas van ganando posiciones en el país del cedro. La retirada de Gaza y la anunciada de Cisjordania permitía a Israel mejorar su imagen internacional y colocar a los musulmanes radicales a la defensiva. La estrategia norteamericana estaba dando fruto, para horror de islamistas de distinta calaña.

La acción concertada de Hamás y Hizbolá sólo puede entenderse desde la lógica estratégica de sus promotores, en especial de los ayatolás iraníes. Para ellos el avance de los valores democráticos es inaceptable, tanto como la propia existencia de Israel. En su perspectiva, todo es reflejo de lo mismo: la influencia de Occidente sobre el Islam, contaminándolo y abocándolo a la decadencia. El armamento nuclear y los misiles, en el caso de los estados, y las acciones terroristas, en el de las formaciones islamistas, son los instrumentos para garantizar tanto la propia supervivencia como el agotamiento del adversario. No tienen duda de que su enemigo es un “tigre de papel”, gatito cuando la referencia es a Europa, y que la constancia en su actitud llevará a la cobarde y decadente sociedad occidental a claudicar.

La relación de Bush con el mundo judío ha sido tradicionalmente tormentosa. Sus comentarios han estado al límite del antisemitismo, cuando no lo han superado. Su apoyo a Israel sólo se puede entender desde la lógica de su estrategia nacional: Estados Unidos está en guerra contra el islamismo, no cabe negociación con estos grupos sino exigir su desarme o destrucción. La responsabilidad de sus actos corresponde a sus miembros, a los estados que los amparan y a los regímenes corruptos cuya escandalosa acción de gobierno empuja a las masas en esa dirección. El naserismo alimenta a los Hermanos Musulmanes tanto como la propia Fatah, por su corrupción e incompetencia. Desde esta perspectiva, Israel no debe ceder ante el chantaje de Hamás y Hizbolá, los rehenes tienen que ser liberados y ambos grupos terroristas liquidados.

Israel no puede quedarse de brazos cruzados ante la agresión que ha sufrido, debe tratar de localizar tanto los arsenales como los centros de mando y control de Hizbolá y Hamás para destruirlos. No es casual que se encuentren en el centro de las ciudades. Buscan protegerse y forzar a sus enemigos a provocar víctimas civiles. Lo primero no lo consiguen, pero sí lo segundo, más aún cuando medios de comunicación no sienten reparo en afirmar, a sabiendas de que es falso, que Israel dispara sobre la población de forma indiscriminada.

Europa se asusta ante las consecuencias de la acción israelí, preferiría que fuera más contenida, que no pusiera en peligro el proceso político libanés y que evitara la posible escalada hacia Siria e Irán. Esas preocupaciones son legítimas, aunque reflejan más sus propios intereses de seguridad que los de Israel. En cualquier caso tienen claro quién es el agresor y quién el agredido, condenan sin reservas el fanatismo islamista y el terrorismo al tiempo que solicitan a Israel autocontrol.

Hay excepciones. Zapatero dio un giro a la política española en Europa. Primero nos retiró del pelotón de cabeza para situarnos en un tercer plano. Hay que valorar que, a diferencia de González y de Aznar, Zapatero se siente incómodo en Bruselas por su ignorancia de los temas a negociar y sus evidentes limitaciones lingüísticas. A continuación nos desmarcó de la línea mayoritaria al promover una apertura hacia los distintos grupos terroristas, reconociéndoles como legítimos actores y aceptando negociar con ellos el estado de derecho. Da igual que hablemos de ETA, de Hamás o de Hizbolá. Para él no es aceptable usar la fuerza contra ellos y no hay más política posible que dialogar y ceder.

Europa se encuentra acobardada y dispuesta a realizar concesiones, pero todavía no ha llegado al grado de inmoralidad de la política defendida por nuestro Gobierno. Para Zapatero el ayatolá Jatamí es un legítimo compañero de viaje en la Alianza de Civilizaciones, de la misma manera que el islamista Tariq Ramadán es un sensato intelectual musulmán. Los merecidos elogios que recibe de ETA y de Hizbolá son prueba inequívoca de su compromiso en contra de los valores occidentales, de los fundamentos de la democracia liberal.

Israel tiene que actuar desde sus propias necesidades de seguridad. La estabilidad del Líbano es muy importante para su futuro, como lo son las relaciones con la Unión Europea. Pero ¿de qué les servirían si pierden la libertad? Lo ocurrido no es un hecho aislado sino una acción concertada y dirigida desde Teherán, que sólo tiene sentido en el marco de la Guerra contra el Terror. No estamos ante meras acciones antiterroristas, puesto que Hizbolá es una multinacional iraní al servicio de los intereses estratégicos de su régimen teocrático.

Irán ha incorporado un conflicto localizado, el israelo-palestino, a uno mucho más general y difícilmente podremos dar marcha atrás.

Por mucho que nos tapemos los oídos o cerremos los ojos, la declaración de guerra que el islamismo nos ha hecho es una realidad. Más nos valdría darnos pronto por enterados y adaptarnos al nuevo entorno estratégico, porque cuanto más tarde reaccionemos será peor. Nuestras fronteras son las de la libertad, representadas tanto por musulmanes moderados, como el difunto Hariri, como por la democracia israelí. Su causa es la nuestra y no podemos permitir que den un paso atrás. Más aún, no debemos animarles a cometer el error de ceder a cambio de espejismos.

Frente al terrorismo no cabe más que la firmeza. Cuando estas formaciones llegan al grado de desarrollo de Hizbolá, un auténtico ejército adiestrado por oficiales iraníes y dotado de misiles capaces de recorrer más de sesenta kilómetros, hay que actuar con toda la contundencia necesaria, por dramáticas que sean sus consecuencias. De no hacerlo así dentro de un tiempo la amenaza será aún mucho mayor. Este no es un problema de Israel. Aunque nos cueste entenderlo, para los islamistas somos lo mismo, hagamos lo que hagamos. Lo que está en juego es la democracia y la libertad de todos nosotros.

miércoles, julio 19, 2006

Ni perdono, ni olvido


ENRIQUE MUGICA
     
"A mi hermano lo asesinaron brutalmente por ser socialista y defender el Estado de Derecho; ni perdono, ni olvido"



Una entrevista de ESTHER ESTEBAN. DIARIO EL MUNDO


La entrevista se concierta coincidiendo con la celebración del juicio por el asesinato de su hermano Fernando a manos de ETA, que tendrá lugar este jueves, y se produce en su despacho oficial de Defensor del Pueblo ubicado, de forma provisional, en la madrileña calle Zurbano, mientras finalizan las obras de la sede definitiva. Como buen anfitrión, nos enseña varias dependencias del edificio, un antiguo palacete que conserva intactas unas formidables cristaleras. Se detiene un instante ante una de ellas y pregunta a la periodista qué encuentra de extraño en el escudo de la misma. Sin esperar la respuesta, Enrique Múgica -un hombre apasionado por la Historia- describe con lujo de detalles y un punto de regusto que se trata del escudo de la República y que permaneció allí durante todo el franquismo, aunque estaba en unas dependencias oficiales."Le salvó que está flanqueado por una dama y un caballero, y no debieron reparar en su contenido", señala. Al lado de su mesa hay sólo media docena de fotos y todas tienen para él un carácter sentimental: su mujer, sus hijos y sus nietos y, especialmente, la de su madre, Paulette, una mujer fuerte y valiente de origen judío-polaco que crió sola a sus dos hijos cuando su esposo -un violinista afiliado a Izquierda Republicana- murió siendo ellos muy pequeños. Estos hechos marcaron la trayectoria de este histórico socialista, firme opositor a la dictadura franquista, que le metió en la cárcel en cuatro ocasiones, y que ha sido casi todo lo que se puede ser en política, desde diputado a ministro. Aunque está curtido en mil batallas políticas, cuando hace 10 años ETA descerrajó dos tiros en la nuca de su hermano, se le rompió el corazón. "Le asesinaron de forma brutal por ser socialista y defender el Estado de Derecho. Era mi único hermano y mi mejor amigo y no le he podido olvidar ni un solo día. Ni perdono ni olvido", afirma con rotundidad. Tal vez por eso, alejándose de lo políticamente correcto, señala que ETA debe ser vencida."Hay que mirarles a los ojos y decirles que se despidan del derecho de autodeterminación, de Navarra y de que los asesinos no cumplan las condenas. El proceso de paz es una barbaridad", sentencia.

PREGUNTA.- Usted ha dicho que el llamado proceso de paz es una barbaridad. ¿Por qué? ¿Qué está fallando?
RESPUESTA.- Sí, he dicho que el proceso de paz es una barbaridad, y sé que esa palabra es muy tajante. Todos deseamos la paz, pero lo que hay que ver es cuál es el precio de la paz. El Gobierno está usando un lenguaje democrático: dice que no se va a pagar ningún precio. Pero la banda terrorista y su brazo político ilegal hablan un lenguaje totalitario, y establecen que el precio por la paz son los presos, Navarra formando parte de Euskadi y el proyecto de autodeterminación. El Gobierno nos pide que no hagamos caso del lenguaje totalitario, pero hay precedentes, y yo, que soy un hombre de razón, que no un hombre de fe, pido elementos de confianza para no hacer caso al lenguaje totalitario. Pido datos para no hacerles caso. El lenguaje democrático debe tener firmeza para alcanzar la paz.
P.- En la última entrevista me dijo que el fin de ETA era su rendición incondicional, y que en esta historia tiene que haber vencedores y vencidos. ¿Sigue pensando igual?
R.- Claro que tiene que haber vencedores y vencidos. En Euskadi no hay una guerra, por eso no me gusta la palabra proceso de paz. Hay casi 900 asesinados por la banda terrorista, y por eso tener en cuenta las víctimas es muy importante. Las víctimas deben ser siempre el memorial permanente e indispensable de que en el País Vasco hubo una banda asesina que postulaba un proyecto totalitario. Las víctimas exigen que ese proyecto totalitario desaparezca, y exigen que ETA sea vencida. El final de ETA debe ser su rendición.
P.- Las víctimas hablan de memoria, dignidad y justicia.
R.- Un Estado de Derecho que no se sostiene en esos tres pilares es una nación que empieza a menoscabarse como nación democrática.
P.- De entrada, ETA ya le ha dicho al Gobierno que cumpla sus compromisos. De haberlos, tendríamos que saber cuáles son, ¿no?
R.- Yo no sé si existen o no compromisos con ETA, pero hay un compromiso previo del Gobierno de que no va a haber precio político. ¿Cómo se responde a eso? Con claridad en la exposición. Cuando ETA y Batasuna proclaman que éste no es un proceso de pacificación, sino de construcción nacional que culminará con la autodeterminación, tenemos que responderles. Y no hay que responderles solamente que la autodeterminación no existe en nuestro ordenamiento jurídico. Hay que mirarles a los ojos y decirles a Batasuna y ETA que se despidan del derecho de autodeterminación, de una operación en Navarra que no sea deseada por los navarros y de que los asesinos no cumplan sus condenas. No vale el lenguaje abstracto, hay que decírselo claramente.
P.- ¿A usted qué le pareció esa foto de Patxi López con Arnaldo Otegi, del PSE con Batasuna?
R.- Me produce perplejidad que algún dirigente del PSE se dirija a Batasuna. ¿Cómo se les puede pedir por favor a unos terroristas que se legalicen? ¿Pero qué es esto? ¿Hasta dónde hemos llegado en el disparate? Estamos en una situación realmente rocambolesca en grado máximo. Yo creo que Ponsol de Terrail, el autor de Las aventuras de Rocanbol, estaría maravillado con cosas tan peregrinas, que están perfectamente dentro de su concepto de novela.
P.- Lo peor es que ellos dicen que no van a cambiar de nombre, que es el Gobierno quien debe derogar la Ley de Partidos.
R.- El problema es que se le pide como un favor a Batasuna que se legalice, pero ellos no quieren legalizarse, quieren seguir siendo el brazo político de la organización terrorista.
P.- Lo que dicen los analistas es que hay una profunda división en el mundo de ETA, y por eso en Gara dicen que ha habido compromisos, y Otegi lo niega.
R.- Que no me digan que hay diferencias. ETA y Batasuna son lo mismo. ETA se manifiesta a su manera, y yo veo sus proclamas y sus pretensiones, y eso es lo que tengo que ver. Sería irrisorio que me metiera en la piel de lo que pasa en ETA.
P.- Usted ha sido ministro de Justicia. ¿Qué piensa cuando se le pide a los jueces que se adapten a los tiempos que corren?
R.- ¿Qué es eso de que el juez tenga en cuenta los hechos circunstanciales y la coyuntura política? El juez está para aplicar la ley y dictar una sentencia en relación al delito. Y la ley ha de ser cumplida. Si el juez tuviera en cuenta la coyuntura política en la aplicación de la ley, estaría llegando a límites de prevaricación. Podrían prevaricar tanto el juez que hace eso como los que incitan a esa posibilidad. El cumplimiento de la ley es algo fundamental en democracia para el mantenimiento de la seguridad jurídica.
P.- El Gobierno ya ha dicho que va a mantener la Ley de Partidos, pero, si se mantiene y no se aplica, ¿no es mejor derogarla o modificarla?
R.- Todo el mundo dice que no hay que modificar la ley, lo dicen el Gobierno, el PSOE y el PP. Y si no se modifica, que se cumpla la ley. Si usted quiere que el juez aplique otra cosa distinta, hay que cambiar la ley. Mientras no cambie la ley, el juez debe aplicarla con equidad en relación a las personas, y también tendría que tener en cuenta todos los comportamientos, incluido el desacato y desafío permanente que hacen a la Justicia los etarras que son juzgados.
P.- El día del encuentro PSE-Batasuna, la madre del socialista Pagazaurtundua acusó a los socialistas vascos de traidores y dijo que, si cedían, su hijo habría muerto en vano.
R.- La imagen de la madre de Pagaza me atenazó el corazón. Me recordaba el asesinato de mi hermano.
P.- Usted, cuando mataron a su hermano, dijo que ni perdonaba ni olvidaba, ¿lo sigue manteniendo ahora que se va a celebrar el juicio o si le pidieran perdón les podría perdonar?
R.- Yo ni perdono, ni olvido, porque el contexto real es que no sólo no piden perdón, sino que justifican el asesinato, que es un instrumento. Lo dicen cuando van a los juicios, donde mantienen actitudes salvajes, como hicieron los asesinos de Miguel Angel Blanco. Ellos deben pedir perdón, y después cada víctima debe hacerse su composición de lugar. Es libre de aceptarlo o no.
P.- A su hermano le mataron de dos tiros en la nuca por ser socialista, y es precisamente su partido quien ahora plantea estas cosas.
R.- Efectivamente, a mi hermano lo asesinaron por defender el Estado de Derecho y ser socialista, lo asesinaron de forma brutal. Era mi único hermano y mi mejor amigo, su ausencia me pesa de una forma incalculable. No he podido olvidarme de él ni un solo día. Pero mi hermano fue uno más. Mataron a otros muchos socialistas, a Buesa, a López de la Calle..., y mataron a aquellos que se oponían a un proyecto totalitario, fueran del PSOE o del PP, a periodistas, a agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado...Y todas esas muertes de quienes pagaron con su vida la defensa del Estado de Derecho no pueden ser inútiles.
P.- ¿Qué le ha parecido ese asunto de que un policía dé un chivatazo a los etarras para evitar que les detengan y desmantelen la red de extorsión de ETA?
R.- Eso se está investigando, y confío en que esas investigaciones lleguen a buen puerto. Confío que el ministro del Interior esté dedicado a esa tarea. Igual que pienso que Alfredo Pérez Rubalcaba en algunas negociaciones del Estatuto de Cataluña ha hecho cosas dignas de ser criticadas, como ministro del Interior está haciendo una labor eficaz.
P.- ¿Y le parece bien que se creen esas dos mesas de negociación fuera del Parlamento?
R.- Se pueden hacer todas las que mesas de partidos que se quieran, pero dentro del Parlamento. Cuando se habla de que los vascos decidan, yo digo que los vascos ya deciden dentro de la Constitución. Pero si van más lejos, también tendrán que decidir los andaluces, los catalanes, etcétera, que han formado entre todos este gran país como parte de esta nación histórica.
P.- El presidente del Gobierno dijo en EL MUNDO, solemnemente, que "primero la paz y luego la política". ¿Eso se está incumpliendo?
R.- Yo creo que no es tiempo de la política todavía. Jamás debe ser el tiempo de la política si la política tiene atajos para conducir a contraprestaciones desde las mentes totalitarias. Yo en eso confío en que José Luis Rodríguez Zapatero siga así.
P.- Ahora resulta que Batasuna no se llama así, sino la izquierda abertzale.
R.- En el lenguaje totalitario eso es habitual, lo malo es que nos contagiemos de ese lenguaje.
P.- ¿ETA debe entregar las armas antes de que se legalice Batasuna?
R.- Yo estoy de acuerdo con lo que dijo hace unos meses la portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien afirmó que lo primero es que ETA tiene que entregar las armas. Lo demás ya veremos.
P.- ¿Qué le parece la posición del PP en todo este asunto, que le haya negado su apoyo al Gobierno en un tema tan esencial?
R.- Cada vez hay una mayor necesidad de que los dos grandes partidos se entiendan en los temas fundamentales, porque el consenso es necesario en las grandes cuestiones, y ésta sin duda lo es. Lo que quieren prácticamente todos los españoles es que se sienten los dos partidos y arreglen los problemas. El Gobierno debe dirigir la lucha antiterrorista, pero cuando ésta está vinculada a problemas de la estructura de Estado, no puede pretender que la oposición diga amén a todo. La oposición debe ayudar al Gobierno y buscar puntos de encuentro. Si no se hace así, no hay salida.
P.- ¿El binomio paz por presos es factible? ¿El Gobierno tiene algún margen de actuación que no sea el acercamiento de presos o la revisión de condenas?
R.- Yo en eso no me meto. Lo primero es que entreguen las armas.
P.- ¿Usted cómo intuye que acabará todo esto?
R.- Yo creo que los valores democráticos terminarán imponiéndose, y que la libertad llegará a todas partes. Y con la libertad vendrá también la paz. Desde luego, ETA no puede ser vigilante de la paz.
P.- ¿Usted piensa recurrir el Estatuto catalán?
R.- Todavía no ha aparecido en el Boletín Oficial del Estado, pero el Defensor del Pueblo debe formar sus decisiones desde una perspectiva estrictamente técnico-jurídica, no política. Una vez estudiado el caso tomaré una decisión.
P.- ¿Cuánto tiempo tiene para hacerlo?
R.- Desde que entra en vigor el Estatuto, hay tres meses.
P.- Eso podría coincidir con las elecciones catalanas.
R.- Sí, pero ese es un problema distinto. Ésa es la coyuntura política, que es muy importante, pero yo hablo de la Constitución, no de la coyuntura política.
P.- A usted, cuya madre era judía, ¿qué le parece lo que está ocurriendo en Oriente Medio y la posición de Israel con Palestina y el Líbano?
R.- Creo que Israel tiene derecho a defenderse.
P.- ¿Por qué?
R.- Israel es la consecuencia de una doble causa: la esperanza milenaria y la matanza de seis millones de judíos asesinados por el solo hecho de serlo. Si cede, Israel podría perecer y podría ocurrir lo que el presidente de Irán ha dicho: que Israel debe desaparecer.
P.- Pero la reacción en el Líbano parece desproporcionada, ¿no?
R.- Los cohetes disparados por Hizbulá son suministrados por Irán a la milicia chií libanesa, y en estos momentos Irán trata con esto de desviar la atención mundial hacia su ambición de crear armas nucleares. Por eso la defensa es necesaria. El Gobierno libanés debe desarmar a las milicias, como el presidente de la Autoridad Nacional Palestina debe desarmar a Hamás.
P.- Las fotos de niños y familias masacrados son terribles...
R.- Son terribles las fotos de todos los niños muertos, vivan donde vivan. Sin embargo, en parte de la prensa española se está revelando un antisemitismo que no es nuevo. Hay que saber de dónde provienen las cosas. Y analizarlas con calma, para que España no sea alegre y confiada.
P.- ¿A qué se refiere?
R.- El terrorismo islamista ha provocado más de 200 asesinados en Bombay hace unos días, y antes provocó el 11-S, el 11-M, los atentados de Londres... Si el islamismo provoca desde su pensamiento totalitario una situación de inestabilidad en Marruecos, con quien tenemos buenas relaciones, ¿qué pasaría con las ciudades españolas del norte de África si el terrorismo islamista se propagara?