sábado, octubre 28, 2006

Negociar con ETA: las consecuencias del debate en Estrasburgo


MIKEL BUESA
Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid


En el Parlamento Europeo acaba de finalizar el debate con el que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha pretendido lograr un respaldo internacional a su política de negociación con ETA. El resultado de la votación le ha dado formalmente la victoria por una diferencia de diez votos sobre los más de seiscientos emitidos. Pero se trata de una victoria pírrica que deja un sabor amargo y ofende a los que hemos sido víctimas del terrorismo, pues quien verdaderamente ha vencido en este embate ha sido ETA.

Más allá de la aritmética de las votaciones, la cuestión fundamental que hemos de afrontar después del debate es la que se refiere a sus consecuencias políticas. Lo primero que debe señalarse a este respecto es que, desde el momento mismo de su planteamiento, lo que se ha pretendido es dar satisfacción a ETA en su demanda de internacionalización de lo que los nacionalistas llaman «conflicto vasco». Y este ha sido un objetivo que lamentablemente hemos de considerar como plenamente logrado.

En efecto, ETA, con la inestimable ayuda del Grupo Socialista Europeo, ha conseguido hacer visible su posición política; es decir, su pretensión de ser reconocida como minoría nacional oprimida. Más aún, ETA misma ha estado personalmente representada en el hemiciclo de Estrasburgo, pues, en un ejercicio de cinismo político, el presidente de la institución parlamentaria ha considerado que no había impedimento para ello. Y, así, ETA ha redondeado la jugada y ha logrado, sin duda, bendecir su reconocimiento como interlocutor político de los gobiernos europeos con los que trata de negociar el derecho a la independencia de Euskal Herria, posibilitando de este modo la constitución del Estado totalitario vasco al que aspira.

Pero esto no es todo. El Parlamento Europeo ha evidenciado también la profunda división que existe entre los representantes políticos en las cuestiones relativas a la negociación con terroristas. Esta institución, que sin duda ha dado pasos importantes en el planteamiento de las políticas antiterroristas, no ha sido sin embargo capaz todavía de lograr un acuerdo en lo esencial. Y lo esencial en esto es definir conceptualmente el terrorismo y trasladar esa definición a las leyes penales que están al servicio de las sociedades democráticas para defenderlas de quienes ejercen la violencia sobre personas desarmadas con el fin de imponer sus objetivos políticos. Carecemos de una noción unificada del terrorismo en Europa y ello da lugar a que, en la institución que representa lo más esencial de la democracia, acaben defendiéndose posiciones que dan aliento a los terroristas.

Si tuviéramos una definición precisa del terrorismo, no nos encontraríamos con la penosa situación que se ha evidenciado en Estrasburgo. No se habría hecho visible la profunda división de los representantes políticos europeos en torno a la cuestión esencial de si se debe negociar o no con terroristas. Una división que reproduce la que ya hemos podido constatar en España. Y una división, también, que debilita a las instituciones democráticas y las hace vulnerables al ataque de los que quieren destruirnos.

La genuina aportación que ha realizado el Partido Socialista, con Rodríguez Zapatero a la cabeza, a la política referente a ETA, ha sido esta. En su equivocada idea de que la realización de cesiones a los terroristas puede doblegar su voluntad de ejercer la violencia, ha actuado de tal manera que el resultado final no ha sido otro que su fortalecimiento político y su legitimación.

Cuatro décadas de violencia han alcanzado su premio en el Parlamento Europeo. Y, a partir de ahí, estará más cerca su posibilidad de alcanzar el poder en la futura Euskal Herria independiente.

Sin embargo, hemos de ir todavía más lejos en el análisis. Los errores políticos pueden ser disculpables cuando se derivan de nuestra propia limitación como seres humanos para controlar la totalidad de los elementos que influyen sobre los problemas que nos preocupan. Pero no pueden ser eludidos ni justificados si su raíz se encuentra en la profunda inmoralidad de una concepción de la política que hace de ésta una actividad ajena a cualquier principio ético. Quienes, como el presidente Rodríguez Zapatero, creen que todo vale para lograr sus fines inmediatos, que las cosas se pueden y deben conseguir como sea, que esos mismos fines pueden ser modificados en función de los vaivenes de la coyuntura y que las sociedades pueden ser conducidas por medio de la desorientación y el caos -porque es el caos mismo la fuente del poder-, debilitan el sistema democrático y lo ponen en el borde de su disolución. Lo que está en juego en todo esto es, por ello, la supervivencia misma de España como sociedad democrática, pues si ETA se alza con la victoria no serán sólo los vascos los que se verán sometidos.

Todos los españoles y, con nosotros, todos los europeos habrán visto que, por medio de la violencia, por medio del crimen y la amenaza, es posible progresar en el logro de objetivos políticos. Y de ahí a la generalización del totalitarismo sólo resta un paso.

Es precisamente la ausencia de principios morales en la conducción de la política de la que se derivan el sufrimiento y la angustia para los ciudadanos. Las víctimas del terrorismo sabemos mucho de esto y hemos pagado ya un precio muy alto para llegar a ese conocimiento. Jean Améry, desde la sabiduría de una vida preñada de los sufrimientos ocasionados por el totalitarismo, dejó escrita la lección aprendida: «Me mantengo -dijo- en la débil fe de que la irracionalidad provoca la inmoralidad; que la verdad, por mucho que sea relativa y esté sumida en el movimiento de un proceso, es una de las condiciones básicas para la moralidad, y que la falta de verdad, como mentira pero también como error, va preñada de crímenes».

Apelemos entonces a esta lección para corregir los errores cometidos en Estrasburgo y, de una vez por todas, exijamos a Rodríguez Zapatero la responsabilidad en la que ha incurrido.

Carta al senado de Chile de un simple español


A Sus Señorías en relación con la declaración aprobada el 18 de octubre de 2006 en relación al «PROCESO DE PAZ DEL PUEBLO VASCO», tal y como se puede leer en el Boletín de Sesiones del Senado de la República de Chile:


En la noche del 16 al 17 de octubre de 1998 era detenido en una clínica de Londres Augusto Pinochet Ugarte. La detención del anciano general, que por aquel entonces contaba 82 años, respondía a una solicitud de extradición cursada a través de INTERPOL por el célebre juez Baltasar Garzón. La solicitud de Garzón se basaba en la presunta participación de Pinochet en la denominada «Operación Cóndor», una supuesta red de lazos de cooperación de los gobiernos militares del momento para la eliminación física de cualquier conato de oposición política. La petición de detención de Pinochet venía precedida de una querella presentada por el abogado Joan Garcés, que en su juventud había sido asesor personal de Salvador Allende.

La reacción del Gobierno chileno, una coalición de partidos de centro-izquierda, no se hizo esperar, y el entonces presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle pronunció unas palabras que se convirtieron en el resumen de la postura que el Gobierno chileno iba a adoptar ante el conflicto que nuestro juez estrella suscitó: «Las personas chilenas deben ser juzgadas en Chile». Se daba además la circunstancia de que el Ministro de Exteriores del gobierno Frei era José Miguel Insulza, el cual personificaba esa imagen de muchos políticos chilenos que habían sufrido la exclusión y el exilio durante el gobierno Pinochet y que debían ahora defender por «razones de Estado» a quien consideraban «el dictador que había destruido la democracia chilena y reprimido a su pueblo». Desde algunos sectores de la izquierda chilena se precisaba: «Dejamos muy claro, desde el comienzo, que no estábamos defendiendo las violaciones de derechos humanos del general Pinochet, sino nuestra institucionalidad». Con alguna excepción (la extrema izquierda y un reducido sector del llamado socialismo democrático), tanto la derecha como la izquierda coincidían en el planteamiento general de asunto. El Gobierno comenzó entonces una difícil batalla política y diplomática dentro y fuera de Chile para hacer valer la tesis de que el proceso de extradición constituía una injerencia española en la soberanía chilena.

Ocho años después de esa situación, los españoles nos encontramos ante la sorpresa de que el Senado de la República de Chile se pronuncia, por unanimidad, sobre el mal llamado «proceso de paz del País Vasco (sic)». En ese acuerdo se puede leer literalmente: «La finalidad del presente proyecto de acuerdo es reconocer la voluntad e iniciativa de impulsar el proceso tendente a poner término a la violencia y la división, e instalar un escenario de paz que permita el ejercicio de las libertades políticas del pueblo vasco».

Los autores del proyecto son los senadores Adolfo Zaldívar Larraín (PDC), Eduardo Frei Ruiz-Tagle (PDC), Roberto Muñoz Barra (PPD), Jaime Naranjo Ortiz (PPD), Pedro Muñoz Aburto (PS), Guido Girardi Lavín (PPD), Nelson Ávila Contreras (PRSD), Alejandro Navarro Brain (PS), José Antonio Gómez Urrutia (PRSD), Antonio Horvath Kiss (RN), Guillermo Vásquez Úbeda (PRSD) y Jaime Gazmuri Mújica (PS); entre ellos, como se podrá observar, destacan tanto senadores de la derecha como de la izquierda y de la democracia cristiana.

Los legisladores señalaron que «la vinculación entre Chile y el País Vasco, se remonta a los orígenes mismos de la nación chilena, con la llegada de los primeros inmigrantes venidos de esas tierras que empeñaron su laboriosidad y tesón en la construcción de esta nueva Patria». Explicaron que «la asimilación de los vascos fue determinante para contribuir sin duda a forjar nuestra identidad nacional, al extremo de que un gran pensador como Miguel de Unamuno, llegó a decir que Chile es una de las mayores creaciones de ese pueblo». Por lo tanto, agregaron que «los asuntos del pueblo vasco, particularmente la violencia y división que los han asolado desde hace años, nos compromete y preocupa». En ese sentido, valoraron «los últimos acontecimientos que dan cuenta de nuevos caminos de paz que se abren para el pueblo vasco, condición indispensable para afianzar una sociedad, democrática, próspera y justa».

Pero vayamos por partes:

1º. Es cierto que esa relación entre Chile y el País Vasco, de la que sus señorías hablan, existe. Recuerdo haber consultado no hace mucho tiempo un libro de Pedro Javier Fernández Pradel, titulado Linajes vascos y montañeses en Chile; aunque bastaría para darse cuenta de ello con mirar cualquier guía de teléfonos y observar los apellidos Baquedano, Bascuñan, Bilbao, Cruchaga, Echenique, Egaña, Erráruriz, Etechepare, Eyzaguirre, Izurieta, Garay, Labarca, Larraín, Lavín, Orellana, Vildósola o Zaldívar; y ello por poner sólo unos ejemplos. Pero se olvidan aquello que nos recordaba Jaime Eyzaguirre, que, sin negar los aportes vascos y navarros, de los cuales él era un claro ejemplo, señalaba cómo «los primeros colonizadores provenían en su mayor parte de Andalucía, Extremadura y Castilla la Nueva, que eran las regiones más próximas a los sitios de embarque para América (Sevilla y Cádiz)».

Sus Señorías se olvidan que el primer chileno fue Pedro de Valdivia, nacido en Villanueva de la Serena, en la actual Extremadura; que aquel que consideran su libertador era el hijo ilegítimo del Capitán General Ambrosio O’Higgins, nacido en Ballenavy (Irlanda); que su héroe nacional por excelencia, don Arturo Prat Chacón, era de origen catalán… Y ello por no reparar que también alemanes, suizos, italianos, ingleses, croatas, palestinos… han ido configurando el actual Chile: los Frei, los Alessandri, los Von Marées, los Von Bischoffhausen, los Keller, los Tohá, los Yoma, los Yarur, los Tomic, los Marinkovic, son claros ejemplos de ello.

Esto nos lleva a la conclusión de que Chile no está más implicada en los asuntos que puedan afectar al País Vasco (o Vascongadas, como tradicionalmente se ha conocido a esos territorios que configuran las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, que nunca han tenido una unidad política antes de 1978) que aquellos otros que puedan afectar al cantón de Friburgo (por ser esta la patria originaria de los Frei) respecto de Suiza.

2º. Sus Señorías, por otro lado, deberían tener más rigor a la hora de apoyarse en determinados autores vascos. El filosóficamente heterodoxo Miguel de Unamuno era vasco, sí, pero profundamente antinacionalista. Es una infamia usar la autoridad de Unamuno, quien tenía tanto amor por España y su unidad, para justificar la negociación con unos separatistas que en vida tanto combatió.

3º. Sus Señorías deberían tener presente que lo que antes era válido para el caso Pinochet lo es ahora para la actual situación política española.

4º. Sus Señorías deberían saber que para establecer un «proceso de paz» antes es necesario que exista un conflicto bélico propiamente dicho; aquí lo único que hay es una banda terrorista criminal que asesina y sus cómplices políticos (lo que en Derecho Penal llamaríamos «colaboradores necesarios»), y una población que es asesinada, y que vive prisionera por el miedo y el chantaje terrorista.

5º. Por otro lado, y pese a las pretensiones de algunos en identificar ambos «conflictos», Sus Señorías deberían conocer que el caso vasco y el caso irlandés distan mucho de parecerse lo más mínimo. Allí había dos comunidades enfrentadas: católicos y protestantes. En lo que ustedes llaman el «caso vasco» sólo hay una sociedad, la española, amenazada por una banda criminal.

6º. Si Sus Señorías, en cualquier caso, persisten en redactar una declaración, deberían conocer el problema en toda su profundidad y en todas sus dimensiones, y haber conocido la versión de las víctimas. Su declaración únicamente se asienta en lo manifestado por los dirigentes del Partido Demócrata Cristiano —fiel aliado del Partido Nacionalista Vasco, defensor de las mismas tesis que los asesinos de ETA, y principalmente de la independencia— y la de algunos dirigentes de la izquierda chilena, esos mismos dirigentes que creían que «las formas pacíficas o legales de lucha no conducen por sí mismas al poder. El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción incorporados al proceso político que nos lleva a la lucha armada». (Véase las conclusiones del Congreso de Chillán en el libro de Julio César Jobet, Historia del Partido Socialista de Chile).

7º. Sus Señorías saben que la democracia chilena sólo tiene una víctima desde el fin del gobierno militar, el Senador Jaime Guzmán; pero también deberían conocer que el coste de nuestra democracia se asienta sobre más de 1.000 muertos; eso sin contar los heridos de diferente consideración y los más de 200.000 vascos y 50.000 navarros que han tenido que salir de sus hogares y de su tierra; 250.000 personas obligadas a un exilio forzoso para poder, así, salvar sus vidas. La declaración emitida por el Senado de Chile es un insulto a esas víctimas y a esos cientos de miles de exiliados. Lo que resulta más sorprendente es la actitud de los senadores de Renovación Nacional y, sobre todo, de la Unión Democrática Independiente, la actitud de los amigos y correligionarios de Jaime Guzmán.

Puede que el señor Ibarreche (que en esos días andaba de visita por Chile, camino de la Universidad Arturo Prat de Iquique, donde iba a inaugurar la puesta en marcha de un convenio entre ese casa de estudios superiores y la Universidad del País Vasco) o nuestro Presidente de Gobierno, el señor Rodríguez Zapatero, estén encantados con la declaración por Ustedes emitida. Pero también puedo asegurarles que la gran mayoría de la población española no entiende cómo Ustedes han podido caer en la trampa de internacionalizar un problema interno de un Estado soberano. Y les vuelvo a recordar que ese problema no es un conflicto entre dos comunidades enfrentadas, que nada tiene que ver con el caso irlandés; que es simple y llanamente una cuestión de delincuencia organizada —y de quienes se aprovechan de esa delincuencia para sus objetivos políticos— contra los españoles, contra la historia y la razón.

Pero imaginemos por un momento que fuese un problema político: ¿qué opinarían Ustedes si el Parlamento español, o cualquiera de sus dos cámaras, aprobara una declaración solidarizándose con las reivindicaciones indigenistas de Aucán Huilcamán? ¿Qué pensaría el pueblo chileno si España emitiera una declaración en la que se afirmara que Chile debería entregar parte de su territorio a Bolivia para que los bolivianos tuvieran una salida al mar?

Seguramente Ustedes considerarían que esa actitud constituía una intromisión intolerable.


José Díaz Nieva
Un español

Adios zapatero traga sapo: La prueba de que fue ETA el autor del 11M






Luis del Pino dijo lo siguiente sobre el vídeo:

"Razones por las que el vídeo apesta:

Al margen de lo categórico de las afirmaciones (cercano al Agit-Prop) no es de desdeñar la estructura narrativa que sigue. Zapatero es malo, Zapatero es peor, Zapatero es pésimo....pero al final le da opción de réplica dejándose presentar como un cordero.

Este no es el vídeo que haría un peón negro, sino que más bien parece una defensa siciliana de las blancas. Es una trampa.

Otra cosa es el modus operandi. A mí no me parece de recibo creer que una persona DESDE el ANDÉN accione los explosivos, y mucho menos con mandos a distancia (Infrarrojos) con tanto obstáculo de por medio. Sabiendo que los trenes están compuestos de piezas metálicas que en onda expansiva pueden actuar como guillotinas es más absurdo aún que un etarra se expusiese (otra cosa no, pero cobardes en lo relativo a su seguridad siempre han sido) a semejante riesgo.

Pero lo dicho, lo que me da peor espina es la estructuración del video en sí. Es un cebo, una trampa. No caigáis en ella. Pensemos con la cabeza fría. No se trata de buscar ectoplasmas etarras, sino de investigar lo que pasó y por qué nos están ocultando la verdad y poniendo trampas. Hacerles el juego a los que quieren plantear esto como un frontón (ha sido ETA, no lo ha sido) es flaco favor a la labor de este blog.

Espero que nadie en el PP se apunte a este carro guiado por lemmings que es el vídeo...porque eso es lo que se busca (no hay más que escuchar la réplica).

PD: A mí lo que más me ha llamado la atención es el acento asturiano del que lo cuenta...¡Igual nos llevamos una sorpresa si se descubriese su verdadera identidad!"

LA AVT PIDE QUE NO SE CIERRE EL SUMARIO DEL 11-M Y CONTINÚEN LAS INVESTIGACIONES


La asociación también presentará una querella contra Joseba Permach

Madrid, 26 de octubre, de 2006.- El equipo jurídico de la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha presentado un escrito a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional pidiendo la revocación del auto de conclusión del Sumario del 11-M. Para la AVT no se debe cerrar dicho sumario porque aún no se sabe toda la verdad sobre la masacre.

La AVT considera, por tanto, que no puede llevarse a cabo un juicio donde de antemano se sabe que no se conocerá la verdad de lo ocurrido y donde no se encuentran las claves para saber quienes fueron los responsables reales de la matanza.

El equipo jurídico de la AVT también deja claro que no es excusa afirmar que con el tiempo se sabrá la verdad sobre el 11-M. Eso significa someter a una sociedad a la tensión recurrente de soportar diferentes actos judiciales que se van sucediendo de forma parcial sin dar una respuesta definitiva. La realización de este acto judicial, parcial en su contenido y parcial su resolución, tampoco ayudará a sosegar la vida pública española.

La AVT, que exige saber toda la verdad sobre el 11-M y se haga justicia, espera que la Sala Segunda de lo Penal revoque la conclusión del sumario y lo devuelva al Juzgado de Instrucción para que continúe con las oportunas investigaciones.

Por otra parte, los servicios jurídicos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo van a presentar ante los tribunales una querella contra Joseba Permach por convocar y celebrar una rueda de prensa como portavoz de Batasuna, formación ilegalizada por pertenencia a ETA.

La AVT entiende que, además de pisotear la Justicia al convocar estos actos sin que les sean impedidos por ilegales, BATASUNA- ETA campa a sus anchas y se ríe del Estado de Derecho y de todos los españoles.

La juventud se aborrega y E.T.A. gana y se rearma



miércoles, octubre 25, 2006

COMUNICADO DE LA AVT: EUROPA DA LA ESPALDA A ETA

MÁS DE LA MITAD DEL PARLAMENTO EUROPEO DA LA ESPALDA AL GOBIERNO ESPAÑOL Y A ETA

Madrid, 25 de octubre de 2006.- El 51, 1% de los eurodiputados que han votado hoy en el Parlamento Europeo la resolución socialista sobre el apoyo a las negociaciones del Gobierno con ETA no la han respaldado. Los 311 votos en contra de esta resolución y otras 24 abstenciones suponen otro toque de atención al Gobierno de Zapatero para que no siga adelante con el proceso de rendición.

A pesar de que más de la mitad de los eurodiputados no ha apoyado la resolución, los 321 votos a favor de esta, que suponen el 48,9%, han bastado para aprobarla. Es significativo que después de los obstáculos que algunos han puesto, antes y durante la votación, el resultado no haya sido mayoritario para ellos.

Para la AVT, es muy grave que la alegría del grupo socialista coincida con la alegría y celebración de los asesinos de ETA y todos los proetarras congregados en Estrasburgo. Este nuevo guiño del Gobierno de Zapatero a los terroristas vuelve a dañar e insultar a las víctimas del terrorismo.

El hecho de que más de la mitad del Parlamento Europeo no apoye el proceso de rendición supone un inyección de ánimo para las víctimas. Y, por eso, la AVT continuará exigiendo a Zapatero memoria, dignidad y justicia para cada una de ellas. Exigirá que los asesinos abandonen las armas en lugar de robarlas y rearmarse. Exigirá que condenen el terrorismo y pidan perdón. La AVT, con la ayuda de la mayoría de los españoles y europeos, no permitirá que le proceso de rendición llegue a su fin.

La AVT recuerda que la próxima cita de la Rebelión Cívica es el próximo viernes, día 27 de octubre, a las diez de la mañana. En esta concentración, que coincide con el juicio al asesino De Juana Chaos, se pedirá que se haga justicia y que todos los asesinos cumplan íntegramente sus penas.

COMUNICADO DEL FORO ERMUA: El Parlamento Europeo dividido en la votación sobre el llamado “proceso de paz”

El Parlamento Europeo dividido por la mitad en la votación sobre el llamado proceso de paz en España. Sólo el 48,9% de los diputados presentes aprueban la resolución socialista.

Estrasburgo. 25 de octubre de 2006. Hace escasamente un par de horas el pleno del Parlamento Europeo ha votado la resolución planteada por varios grupos parlamentarios, a iniciativa de los socialistas españoles. De los 656 eurodiputados presentes únicamente 321 han dado su voto favorable, lo que supone el 48,9%. Han votado en contra el 47,4%, esto es 311 diputados, absteniéndose los otros 24 parlamentarios.

El gobierno de Rodríguez Zapatero ha traído su propuesta política a la Cámara europea, contraviniendo la norma no escrita según la cual tratándose de un asunto relativo a un solo estado miembro se requiere un amplio consenso previo en dicho país.

El resultado de esta nueva y grave imprudencia es que el gobierno de Rodríguez Zapatero ha obtenido en el Parlamento Europeo un apoyo significativamente inferior al que consiguió en el Congreso de los Diputados en mayo de 2005. Frente al casi 60 por ciento de votos favorables cosechado en el Congreso, sólo ha conseguido hoy en Estrasburgo el 48,9 por ciento. En definitiva, el gobierno español ha dividido por la mitad al Europarlamento poniendo en evidencia la fragilidad del respaldo con el que cuenta en las instituciones comunitarias. A pesar de que hace escasas semanas los parlamentarios del PSOE presentaban la votación de hoy como si fuese a ser un desfile militar en el que obtendrían un apoyo abrumador a su postura.

Pese a las campañas mediáticas que lancen ahora Zapatero y los medios de comunicación que le son afines pretendiendo otra cosa diferente, una lectura objetiva de los votos emitidos evidencia un fracaso de su estrategia política, obteniendo esta victoria pírrica, que sólo beneficia a ETA y al nacionalismo independista.

En efecto, esta ínfima victoria para el gobierno español ha proporcionado sin embargo una gran victoria a ETA y al resto de las fuerzas nacionalistas vascas, quienes reclaman desde hace décadas la internacionalización de lo que llaman conflicto vasco, en contra de la opinión de todos los gobiernos que ha habido en España desde la transición democrática. Aunque, en realidad, lo absurdo de esta iniciativa de Rodríguez Zapatero sólo resulta comprensible como una cesión política más a la organización terrorista.

Por otra parte, al hacer patente la debilidad de su posición en Europa Rodríguez Zapatero está estimulando a ETA a que le someta a nuevos chantajes, exigiendo más concesiones.

Hoy, en Estrasburgo, España y la libertad de los vascos y de todos los españoles han salido perdiendo a manos de un gobierno irresponsable que muestra estar sometido al programa y al calendario de la organización terrorista. Hoy, en Estrasburgo, los demócratas españoles hemos vivido un día aciago.

Programa número 24 de Punto Liberal: Especial dedicado a Cuba




Tal y como hemos venido anunciando, la actualidad manda y ya tenemos aquí el programa especial dedicado a Cuba en Punto Liberal. Los últimos acontecimientos en la isla y lo que parecen ser los últimos momentos del dictador Fidel Castro, a quien algunas informaciones dan por clínicamente muerto, han hecho que valga la pena realizar un enorme esfuerzo para realizar lo que es uno de nuestros mejores programas hasta el momento.

Junto a nuestras habituales secciones, contaremos con audios y testimonios de la realidad del país caribeño, que lucha por una libertad que se merece desde hace más de 47 años. Y eso es lo que nos han contado el escritor y periodista de la agencia de prensa Jóvenes sin Censura y secretario de prensa de la Fundación Cubana para los Derechos Humanos Luis Esteban Espinosa, en una entrevista desde La Habana; Ismael Sambra, ex-prisionero político, presidente de la Fundación Cubano-Canadiense, director del periódico trilingüe de Canadá "Nueva Prensa Libre" y fundador del primer grupo de escritores y artistas independientes en Cuba, "El Grupo", que nos ha concedido una entrevista desde su residencia en Canadá. Asimismo contaremos con el testimonio de Miguel Ángel Rodríguez, ex-preso político, y un audio muy revelador del periodista y escritor Robert Alonso. Nos envía también un saludo la señora Laida Carro, de la Coalición de Mujeres Cubano-Americanas. Y, por supuesto, agradecemos la colaboración del historiador Don Pío Moa en la elaboración de este programa.

Además, comentaremos brevemente cómo la censura socialista afecta a nuestros blogs (el de nuestra directora Maggie parece que no les gusta demasiado a nuestros amigos del Ministerio de Educación y Ciencia); todo esto acompañado de nuestras habituales secciones, en nuestra programación para esta semana:

1- Intro, por Maggie.
2- Titulares de la semana, por e-pésimo.
3- Testimonio de Robert Alonso: Cómo un cubano no puede alojarse en un hotel de la isla.
4- El punto sobre las íes, por Maggie. Hoy: Cuba, el triunfo de la re-evolución.
5- Punto Internacional, por Rabbateur.
6- Entrevista desde Cuba a Luis Esteban Espinosa, disidente, escritor y periodista, por Maggie.
7- Música: Santino, "Para arriba y para abajo"
8- Tras las huellas del 11M, por Alucard. Capítulo 3.
9- Desde China, crónica de nuestros corresponsales Diego Laje y Victor Manuel Bórquez, de Asia Ptv.
10- De viaje con Punto Liberal, por Beatlemaníaca y Nacho. Hoy: La Habana.
11-Entrevista a Ismael Sambra, escritor y periodista, exiliado cubano y ex-preso político, desde Canadá, por Maggie
12-Artículo que nos amablemente ha enviado D. Pío Moa: La supervivencia de Castro
13-La bio de la semana, por Akasha. Hoy: Fidel Castro
14-Testimonio de M.A. Rodríguez, compañero de nuestro foro Europa Liberal y exiliado en EE.UU.
15-Musica: The low country, "Lord, I want an exit".
16- La Astilla, por Burke. Hoy: Cantautores.
17-Limpieza por horas Maripuri, por Pepe Linux. Hoy: El atasco de Maripuri.
18- Punto Histórico, la historia que no esperabas, por Rekiano.
19- Música, Val Davis: The Texas sky
20- El Cartapacio Liberal, por Frid. Hoy: El mejillón tigre.
21- Frunciendo el ceño, por Xocainet. Hoy: Omar.
22- El Silbato: lo más destacado del deporte, por Murdock.
23- Repetición testimonio de Robert Alonso.
24- Despedida.

Enviamos un saludo especial a todo el pueblo de Cuba, en la isla y en el exilio, y desde aquí todo nuestro apoyo y solidaridad para que su transición sea lo más pacífica posible.

Y también, otro saludo especial al Ministerio de Educación y Ciencia.

Arrepentidos y desencantados, por GERMÁN YANKE


Arrepentidos y desencantados
por GERMÁN YANKE


«Soy el hombre más derrotado del mundo», responde Mikel Azurmendi cuando se le pide una impresión personal sobre el proceso de diálogo con ETA. Y luego desgrana la historia de su abandono de la banda, que comienza con un hecho pavoroso, «cuando en el invierno de 1966 se reunió Julen Madariaga con los que formábamos el “comando” de Guipúzcoa y nos propuso que votásemos si íbamos a matar al que era entonces jefe de ETA, Patxi Iturrioz. Madariaga, además, se reservó dos votos. Salió que no, pero yo ya no me podía quitar de encima el horror moral de haber participado en aquella votación. Más tarde pude pedirle perdón a Iturrioz».

El año siguiente se exilió en Francia, dejando los estudios de Economía iniciados en Bilbao y matriculándose en Filosofía. Ahí comienza, además, su abandono paulatino del nacionalismo y su utópica vuelta para tratar inutilmente de desarticular ETA desde dentro en la asamblea celebrada en 1970. «Soy el hombre más derrotado del mundo —insiste el actual profesor de universidad, que tuvo que abandonar amenazado el País Vasco— y lo tremendo es que ahora veo a ETA en el poder, logrando sus objetivos, en un Gobierno de coalición con los socialistas».

Javier Elorrieta y Eduardo Uriarte coincidieron en la cárcel de Basauri en 1969. El primero, que abandonó la banda varios años antes que su amigo, piensa que el Gobierno, después de lo anunciado y hecho hasta ahora, «seguirá dando pedaladas para no caerse de la bicicleta». Uriarte coincide con él: «Se han metido tan dentro de este asunto que hay visos de que llegarán a algún tipo de acuerdo y, mientras, se está proporcionando una inmensa propaganda a una Batasuna colocada en una posición dominante».

Cuando se le pregunta a Elorrieta —un escritor antiguo parlamentario vasco independiente en las listas socialistas, que ha publicado hace poco su «Poesía reunida»— por los intentos de diálogo de gobiernos anteriores, del PSOE o del PP, constesta como si hubiera meditado largamente sobre ello: «Fracasaron, si se puede hablar así, porque, en realidad, no querían negociar. Sólo querían buscar el modo de acabar con ETA. Ahora se quiere negociar».

Iñaki Viar, psicoanalista y profesor de la Universidad del País Vasco, tampoco tiene nostalgia alguna de su pasado. En los anales de la resistencia al nacionalismo está el artículo que en 1989 firmó en «El País» con Jon Juaristi —«Proezas melancólicas»— y en el que se desmontaba la añoranza nacionalista de un país que en realidad no había existido nunca. Habla de su militancia en ETA como una «errancia breve», que «afortunadamente no fue a más», de la que no puede hacer responsable —añade— ni al franquismo ni al ambiente familiar dominado por el nacionalismo y el recuerdo de la Guerra Civil.

«No puedo encarar este llamado “proceso de paz” —apunta— sino desde la radical rectificación de los métodos violentos. Yo soy responsable, en mi propio contexto, de un inmenso error y ahora sólo reivindico mis rectificaciones». Javier Elorrieta, en la reseña de su obra literaria y periodística, recuerda precisamente un artículo titulado «Yo sí me arrepiento», escrito tras el asesinato de Yoyes, cuando se debatía si la antigua militante se había realmente arrepentido o solamente lo había dejado. «No éramos demócratas, no perseguíamos la libertad. Ser antifranquista y de ETA no era defender lo que desde hace ya mucho defiendo».
Por eso le parece a Elorrieta que sólo los que no se han arrepentido verdaderamente pueden pensar ahora con cierto pesar, cuando se especula sobre el éxito de una negociación con la banda, que quizá se consiga lo que entonces se buscaba. «La causa de abandonar no era que los objetivos fuesen imposibles, sino que eran y son aberrantes. Así que yo no puedo pensar ahora que me equivoqué al marcharme, o que los que se quedaron terminan teniendo razón, sino, por el contrario, debo contemplarlo con desazón. Porque el terrorismo y su objetivo, o lo que de él puedan lograr en la negociación, es lo indigno».

No olvidarse de las víctimas

Iñaki Viar, desde la doble perspectiva personal y profesional, considera que, entre los aspectos más graves del «proceso», no debe olvidarse a las víctimas. «Ha sido tremendo que, durante tantos años, se haya matado doblemente, como en el mito de Antígona. Una vez, con los asesinatos; otra, con la muerte simbólica de la ausencia de honra y del olvido». Rememora a continuación la reacción cívica que se inicia tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco —él mismo participó en la fundación del Foro de Ermua— y recuerda que «hay tanta más paz cuanto más honor a las víctimas, como ocurre en los países libres y no, por ejemplo, en Rusia con respecto a las del stalinismo». «Lo de ahora —continúa— me preocupa en muchos aspectos, pero de forma muy especial porque es una suerte de inversión de ese proceso de desagravio y honor, es decir, el de dar un sentido positivo al duelo. Nada peor que engañar a las víctimas, dejarlas a un lado, convertirlas en un obstáculo porque se trata de dar alguna razón a los terroristas».

«Y es que no la tienen —apunta Eduardo Uriarte, condenado a muerte en el famoso proceso de Burgos— aunque se lo crean ellos, se lo digan sus familiares o el mismísimo Gobierno. Cuando yo tuve razón de verdad fue cuando hace algo más de treinta años abandoné ETA». Uriarte, quizá el más próximo amigo y colaborador de Mario Onaindía, se refiere también con ironía a esa hipotética «depresión» al ver que ahora, con el argumento de que la banda lleva tres años sin matar, se pueda conseguir «una nueva situación, un cambio en la Constitución, algo como el inicio de un proceso constituyente». Gesticula con las manos, se ajusta las gafas, se incorpora en el sillón y, con un gesto duro, concluye: «Lo verdaderamente deprimente sería pensar que, para cualquier cambio político, lo único que vale es la amenaza, la extorsión, la posibilidad de matar…».

¿Pero ETA puede volver a matar? Quizá en la recámara del Gobierno, al menos desde luego en su retórica, late la idea de que ya no es posible, y que por ello saldrá adelante la negociación. Según Eduardo Uriarte, hay que tener en cuenta dos cosas. La primera, que una reforma del modelo autonómico «y de los pactos constitucionales del 77 hecha como se viene haciendo con formulaciones ambiguas no es fácil de colar a ETA». Y, en segundo término, que, aunque los grandes atentados islamistas hayan desacreditado el terrorismo como nunca antes había ocurrido, «el riego de violencia política no desaparece en nuestras sociedades y, en la vasca, se ha cultivado el odio de modo más que lamentable. Así que no es imposible».

Uriarte, que milita en el PSOE y fue candidato a la alcaldía de Bilbao, apunta la posibilidad de que su partido piense que con la actual Batasuna se pueden llegar a acuerdos como los que en el pasado se suscribieron con Euskadiko Ezkerra, un partido que terminó integrándose en el socialismo vasco de la mano de Mario Onaindía. No se trataría ahora, naturalmente, de un proceso similar, pero sí de «un acuerdo para establecer las bases de una nueva relación de Euskadi con el ordenamiento general de España». Lo considera un error, una posibilidad que puede dar al traste con el principio de ciudadanía y el reconocimiento de los valores democráticos que había hecho ya Euskadiko Ezkerra pero no Batasuna. Elorrieta añade: «Si he dicho que los anteriores Gobiernos no querían negociar y éste sí, debo añadir también que da la impresión de que muchos sectores del socialismo vasco muestran, más allá del afán negociador, un compadreo con Batasuna que resulta alarmante».

Mikel Azurmendi ve con espanto esa posibilidad «porque ETA es un cuerpo político para matar». Pero va un paso más allá. «Esto del diálogo y el pacto con la banda es sólo una pieza en un tablero más complejo, en los móviles de un Gobierno que ha pactado con todos los que han estado en contra de la más eficaz legislación antiterrorista y con todos los que han estado de un modo u otro en contra del Estado de Derecho. ¿Estamos ante un nacional-socialismo de nuevo cuño? ¿Y estamos, además, ante la dejadez y la pasividad de una sociedad para la que todo vale, que no reflexiona sobre el futuro político y social?»

Se suele quemar a los herejes, no a los paganos, y ellos, junto a otros, resultan estar, por su pasado y su arrepentimiento, entre los más odiados por los nacionalistas vascos. Parecen considerarlo parte de un pasado ya amortizado y no quieren renunciar ni a sus ideas ni a vivir en el País Vasco. Pero se rebelan con una mezcla de dolor y rabia en contra de que algunos consideren que quieren poner obstáculos a la paz. «Cuando se oye decir a una alta autoridad del Estado —dice Azurmendi— que quienes se oponen al proceso quieren más muertos se me desgarra el alma. ¡Qué vergüenza!». «Si lo que deseamos es defender la libertad, opinar razonablemente y te dicen que estás crispando, lo que realmente quieren es apartarte sin más», concluye Javier Elorrieta.

LO QUE ZAPATERO PROMETIÓ EN SU PROGRAMA ELECTORAL SOBRE EL TERRORISMO


"Nos comprometemos al cumplimiento escrupuloso y estricto del Pacto de Estado Por la Libertad y Contra el Terrorismo [...] a mantenerlo vivo y en vigor hasta la derrota total de ETA o su disolución efectiva". Estas son palabras de Zapatero, este es su compromiso electoral. Compromiso que Zapatero prometió cumplir, sin embargo, algunas actuaciones paracen indicar que ha olvidado su programa.

Tras más de dos años y medio de la victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las Elecciones Generales de 2004, y la última manifestación organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en Sevilla el pasado 1 de Octubre, es un buen momento de recordar al presidente Rodríguez Zapatero lo que prometió cumplir en su programa electoral de 2004, llegando a empeñar su propia palabra en ello.

En la página 10 del mismo, el entonces Secretario General del PSOE, D. José Luís Rodríguez Zapatero, rubricaba lo siguiente:

“Hace ya cuatro años que me comprometí a poner en práctica otra forma de hacer política.
Una forma de hacer política que renuncie al engaño, al doble lenguaje, a la manipulación de las opiniones. Que no subordine los intereses generales a los intereses electorales o de partido. Una forma de hacer política abierta a la participación, al diálogo, al consenso. […]
Este programa es también mi programa de Gobierno, si una mayoría suficiente del electorado lo apoya. Es el Programa Electoral del Partido Socialista y, si los ciudadanos lo votan, mi compromiso personal con ellos. En él empeño mi palabra.”


En las páginas 46 y 47 de dicho programa electoral desarrollaba cuáles serían sus líneas de actuación con respecto al terrorismo en caso de salir elegido como Presidente del Gobierno de España:

"Todos contra el terrorismo; todos con sus víctimas"

Para los socialistas, el terrorismo sigue siendo el único conflicto no resuelto de los que afectan a la convivencia de los españoles. Su presencia –vil y cruel- se mantiene viva en los atentados, chantajes y amenazas que, con mayor o menor frecuencia y mayor o menor gravedad, se siguen produciendo. Su presencia también se hace viva en los miles de víctimas que, con su testimonio de dolor y compromiso, recuerdan a diario a la sociedad que el terror carece de principios, que no persigue más objetivo que su propia supervivencia y que la paz y la libertad no se consiguen cediendo a sus amenazas.

Nada ha dado ni dará mejores frutos para la erradicación definitiva del terrorismo que la combinación de la acción policial decidida y constante, la eficaz cooperación internacional, la movilización de los ciudadanos y la unidad de los demócratas.

Basándonos en estas convicciones, propusimos al Gobierno un Pacto de Estado por la Libertad y contra el Terrorismo en el que se incluía el compromiso de renunciar a la utilización del terrorismo como arma electoral.

Los socialistas creemos que hay que comprometer todos los recursos morales y materiales en la lucha contra el terrorismo y en la reparación de sus efectos. Por todo ello,

- Nos comprometemos al cumplimiento escrupuloso y estricto del Pacto de Estado Por la Libertad y Contra el Terrorismo suscrito entre el Partido Socialista Obrero Español, el Partido Popular y el Gobierno de la Nación y, en especial, a renunciar a la utilización política del terrorismo; nos comprometernos a mantenerlo vivo y en vigor hasta la derrota total de ETA o su disolución efectiva.

- Nos comprometemos a la observancia estricta de la Constitución y por tanto rechazamos cualquier negociación que implique el pago de un precio político democrático por el fin de la violencia.

- Promoveremos el diálogo entre el Gobierno de la Nación y el Gobierno del País Vasco con el objetivo de comprometer la acción conjunta de ambos en la lucha contra el terrorismo en todas sus manifestaciones y para la coordinación de todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

- Compareceremos en el Parlamento para informar a los Grupos Parlamentarios del estado de la lucha contra el terrorismo, con el fin de buscar estrategias comunes en la que también se incluyan iniciativas concretas para asegurar el derecho a la vida y a la libertad de expresión, manifestación y pensamiento de cuantos se sienten abstracta o concretamente amenazados.

- Mantendremos el apoyo moral y material a las víctimas de la violencia terrorista.”

Tras estos dos años y medio de gobierno del presidente Rodríguez Zapatero nos encontramos con que ni uno solo de los puntos de este compromiso en la lucha contra el terrorismo ha sido cumplido.

El día 29 de junio de este año, el gobierno anunció a la prensa en una sala del Congreso de los Diputados que iniciaría las negociaciones con la banda terrorista ETA, aunque ésta no hubiese abandonado las armas, ni renunciado a la lucha armada, el asesinato y la extorsión. Este hecho fue criticado con firmeza desde las instituciones europeas. Resultado de este proceso a día de hoy nos encontramos con que:

- los actos de terrorismo callejero (eufemísticamente llamados ‘Kale Borroka’ –lucha callejera- o ‘terrorismo de baja intensidad’) se han intensificado preocupantemente,
- el chantaje y extorsión a los empresarios sigue siendo una práctica habitual,
- las amenazas de muerte a ciudadanos continúan,
- Batasuna-ETA vuelve a proferir amenazas tras la “tregua”,
- las manifestaciones de los proetarras son continuas en las calles, llegando a disparar tiros por parte de tres encapuchados,
- el desprecio de los presos etarras ante la justicia y amenazas a los jueces,
- incluso algunos medios de comunicación ya se están haciendo eco de un posible asesinato antes de navidades.

Ante todos estos hechos, ¿cuál ha sido y está siendo la actitud del Gobierno del Presidente Rodríguez Zapatero?

- El Pacto de Estado Por la Libertad y Contra el Terrorismo no ha sido convocado ni una sola vez en estos dos años y medio.
- En cambio, las reuniones con ETA-Batasuna no cesan.
- No se dan explicaciones sobre la marcha de las negociaciones en el Congreso de los Diputados, tal y como prometió.
- Autorizar manifestaciones proetarras y mostrar una pasividad absoluta frente a las mismas.
- Internacionalizar el ‘conflicto’, tal y como le había reclamado ETA.
- ‘Torpedear’ las manifestaciones convocadas por la AVT y otras asociaciones de víctimas, seis en lo que llevamos de legislatura.
- Negar las subvenciones a la AVT, mientras con el dinero de todos nosotros financia a las familias de los presos de ETA.
- Pactar, según los propios terroristas, la autodeterminación de las provincias vascas.
- Recluir a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado a sus cuarteles, tal y como reclamaba ETA.
- Incluso el proceso judicial abierto para aclarar si desde la propia sede del PSOE de la c/ Ferraz se llamó a la zona donde un soplo permitió la fuga del etarra Elosúa.