miércoles, mayo 03, 2006

Todos al teatro


GEES     

El Secretario General de la Agencia Internacional para la Energía Atómica cumplió con su obligación y remitió al Consejo de Seguridad el informe que le había solicitado, sobre la situación en la que se encuentra el programa nuclear iraní. El documento en cuestión dice lo que cabía esperar, que Irán no cumple sus obligaciones con la Agencia, que el régimen de inspecciones aceptado es insuficiente, que el programa sigue adelante y que la Agencia no está en condiciones de garantizar su estado real.

Cuatro de los cinco estados miembros de pleno derecho del Consejo –Rusia, China, Reino Unido y Francia- están dispuestos a aceptar que Irán acceda al arma nuclear. Por distintas razones, que hemos tratado en anteriores ocasiones, asumen la crisis del régimen de no-proliferación, con todo lo que ello implica. Estados Unidos se debate entre la intervención o la aceptación.

Si el Consejo no va a hacer nada relevante para impedir la nuclearización de Irán, ¿a qué perder el tiempo? ¿Por qué tenemos que asistir a esta ceremonia, tan frustrante como estéril? La respuesta es simplemente que la acción del Consejo se justifica por sí misma. El Consejo, de hecho, no está para resolver problemas concretos que afectan a la seguridad internacional, sino para proporcionar a los estados miembros, en particular a los cinco grandes, la oportunidad de representar su papel rector del concierto de las naciones. Tienen que recibir el problema, discutirlo, aprobar alguna resolución e, incluso, imponer alguna sanción. Todo para nada.

Cuando se estableció el régimen de no-proliferación era evidente que en el transcurso del tiempo nos encontraríamos con intentos de violación y que, al final, sería el Consejo de Seguridad, el directorio de las grandes potencias, quien tendría que asumir la responsabilidad de hacerlo prevalecer. Hoy sabemos que cuatro de ellos han desistido de cumplir su obligación y que, por lo tanto, serán corresponsables de las consecuencias.

martes, mayo 02, 2006

El Foro de Intereconomia - 2 de Mayo de 2006


Por mal camino


Juan Carlos Girauta   
http://www.libertaddigital.com/     


Una cosa es que prefiramos al PP sobre el PSOE en el gobierno (números y conductas cantan) y otra muy distinta que el objetivo sea el triunfo de un partido en concreto. Que nadie se equivoque: importan las libertades y la unidad de España. Para el jefe de la oposición, las sospechas sobre la participación etarra en el 11-M son "asunto superado". Sin embargo, dice, nadie sabe quién fue el autor de los atentados, ni por qué se cometieron, ni cómo se organizaron. Es decir, que no sabemos nada… salvo que la ETA no participó.

Es un alivio, pues la coincidencia temporal de las caravanas de la muerte, el coche de los unos robado en el callejón de los otros, los nombres etarras aparecidos en un inadecuado bolsillo o los papeles sobre la ETA desperdigados en la explosión de Leganés nos daban que pensar. Rajoy ha llegado a tiempo de exculpar a la banda designada por Rodríguez para dictar la agenda política española de los próximos años. Darle a la ETA ya no es correcto.

Desacreditada queda de una vez por todas la "línea de investigación" a la que Acebes se aferraba en sus torturadas comparecencias públicas tras la masacre. La línea que le costó a Zaplana y a don Ángel pasar a la condición de amortizados "corbatas negras" en la visión de Piqué. La línea que el grupo mediático ante el que Rajoy vierte sus incertidumbres (y su única certidumbre) se dedicó a minar en orquestada asonada rubalcabesca. Contra el reloj.

No vaya a ser que las declaraciones de don Mariano a El País, en vez de basarse en informaciones y análisis, sean fruto de una cierta concepción del marketing político. La misma que tan caro viene pagando el centro-derecha español desde que unos listos decidieron que Aznar tenía que bajar el tono ante Felipe González. La que mantiene a los políticos de la derecha acorralados pero contentos, proscritos pero esperanzados con volver un día a pisar moqueta, que es lo suyo. La inevitable lucha a cara de perro, que la libren otros. Pues no.

Una cosa es que prefiramos al PP sobre el PSOE en el gobierno (números y conductas cantan) y otra muy distinta que el objetivo de los opinadores sea el triunfo de un partido en concreto. Que nadie se equivoque: importan las libertades y la unidad de España. Si la derecha va a dar por bueno, cuando vuelva al gobierno, el estado de cosas resultante del cambio de régimen; si llama como Piqué a sufrir sin más el Estatuto soberanista de Cataluña; si renuncia a comunicar a los españoles que trabajará desde la ley para corregir todos los abusos y devolver al país la estabilidad política e institucional, entonces… tiempo muerto y que la derecha se renueve. Será deprimente ver a los gobernantes autonómicos populares en la carrera de desafuero competencial y de las identidades nacionales, renunciando definitivamente a su discurso y a sus principios.

La cura vendrá sola. Si siguen por ahí, volverán a ganar los socialistas, tendrán que salir de escena quienes ya no representan las aspiraciones de sus electores e, inevitablemente, un clamor exigirá la refundación del PP. Lo que importa no son las siglas o familias que gobiernan, sino la democracia y la libertad. No parece tan difícil de entender.

¿Otro accidente incontrolado de Kaleborroka?


Conchita Monso     

... y van ¿cúantos desde la falsa tregua permanente? A Gotzone Mora le han "untado" y dejado el bidón de aceite en su coche. Como diciendole, "Que la próxima te lo quemamos, total no nos pasa nada, llamamos a Pumpido y a tus compañeros de partido y santas pascuas". Y encima le plantan en la UPV, el PIM;PAM PUM, claro mesaje de muerte. Y sigue sin pasar nada.

Pues yo creo que hay responsables. Muchos. Primero los que han untado el coche de aceite y los que escriben pintadas amenazantes. Primero el Rector por no quitar esos mensajes de claro contenido de amenaza de muerte. Primero el PNV/PSE/EA/BATASUNA/Kaleborroka/ETA. Primero el Gobierno Central por engañar a todos los habitantes de España y sus Comunidades. Primero al Ministro que se supone que debe guardar la seguridad de TODOS nosotros. Primero de todos los que por miedo no decimos nada, escondemos la cara y callamos ante hechos salvajes. Primero...

Se preguntarán porqué siempre digo Primero, pues simplemente porque todos miramosa otro lado y no nos quejamos de lo que ocurre simplemente porque no queremos vernos implicados en lo que están haciendo algunos en nombre de una PAZ innoble, cobarde, vacia de sinceridad y de la que sólo algunos salen beneficiados. Y se mire como se mire esto es un acto terrorista.

Gotzone Mora. No estás sola. Somos millones los que te apoyamos.

Blair, acaba el ciclo moral


Florentino Portero   
http://www.gees.org/     

Cuando Blair ganó sus primeras elecciones generales los comentaristas insistían en la idea de que con él el laborismo iniciaba un nuevo período histórico, superada ya su dependencia de los poderosos sindicatos y asumidos los principios de la economía liberal. El nuevo Premier no intentó nacionalizar ningún sector estratégico ni dio un giro a la política económica heredada. Se concentró en reformar la administración, descentralizando y estableciendo parlamentos en Escocia y Gales; recuperó los viejos valores liberales de Gladstone, vinculando principios morales con acción exterior, lo que le valió el ser considerado one of us, uno de los nuestros, por los neoconservadores norteamericanos; y realizó una decidida y valiente apuesta por Europa.

Durante un tiempo su indiscutible carisma le aseguró el apoyo de la población, aunque sus camaradas se sentían decepcionados por una gestión más liberal que socialista. La campaña iraquí le ha supuesto un doble desgaste, con su propio partido y con la población. Unos porque rechazaron en todo momento la guerra, otros por las sospechas, nunca confirmadas pero siempre alimentadas, de que mintió. Su opción europea se ha quedado en nada ante la deriva antinorteamericana de Chirac y Schroeder, de una parte, y el contenido del Tratado de la Constitución Europea, inaceptable hasta para europeístas británicos, de otra.

Blair representa la última figura del ciclo moral de la política británica, la réplica laborista de Margaret Thatcher. Con ella el pragmatismo dio paso al compromiso con unos principios y unos programas. Todo era previsible. Se sabía lo que se iba a hacer porque el gobierno había firmado un acuerdo con la ciudadanía para llevar a cabo una política determinada. No cabía el oportunismo. El empirismo de Major fue pronto superado por la gladstoniana figura de Blair, carismático, atractivo, religioso y dispuesto a asumir los riesgos que fueran necesario con tal de actuar según su conciencia.

Su tiempo se acaba. Los laboristas añoran los años en que podían intervenir en la economía nacional y repartir el pastel hasta agotarlo. Mientras ellos sueñan, los nuevos conservadores se sitúan a la cabeza en las encuestas. En las bancadas tories las políticas de compromiso provocan cansancio, de ahí que hayan quedado arrumbadas en el armario de los trastos viejos. David Cameron, Ruiz Cameron según algunos dirigentes populares, ha optado por una estrategia populista, a años luz de las posiciones de Thatcher. Critican a Estados Unidos, asumen el relativismo moral y se muestran dispuestos a incrementar el gasto. Todo vale con tal de recuperar el poder. Ya lo decía Andreotti, rectificando a Lord Acton, lo que desgasta no es el poder, sino los años de oposición.

Blair se ha quedado sin partido, como Thatcher. El testigo está hoy en manos de la nada carismática y todavía maniatada Merkel.

Decirle la verdad al poder


http://www.gees.org/     

O más bien escupírsela es lo que se lleva en la izquierda americana, aunque de verdad tenga poco y se le eche una zancadilla a la vital empresa de la lucha contra el terror. Con ese pretexto lo que está sucediendo con las filtraciones sobre temas de seguridad nacional y su explotación por los demócratas y la prensa afín alcanza cotas importantes de deslealtad y sectarismo, llevando a esos grandes medios de comunicación a incurrir en flagrantes contradicciones.

Cuando un periodista conservador desencadenó el caso Plame revelando la inocua identidad CIA de esta señora, en el contexto de un caso de favoritismo en beneficio de su marido, enviado por la Agencia a una misión para la que no estaba cualificado y de la que volvió proclamando falsedades anti-Bush a los cuatro vientos, los editorialistas del New York Times, Washington Post y otros muchos de la misma cuerda se pusieron estupendos y pidieron que rodaran cabezas por tan imperdonable crimen. El Ministerio de Justicia accedió al discutido y peculiarmente americano sistema, con tufo de venganza por el impeachment de Clinton, de nombrar un fiscal especial.

Este caballero ha incrementado las dudas sobre el procedimiento al resultar un vehículo de gran tonelaje sin dirección ni frenos que ha puesto a orgullosos periodistas de esos santificados medios en la incómoda disyuntiva de revelar sus fuentes o ir a la cárcel. Antes o después todos han roto con sus principios y se han doblegado ante la implacable máquina de la ley. No era eso de lo que se trataba cuando sus patronos denunciaron la supuesta filtración original.

Mientras tanto el temible fiscal no ha encontrado ni sombra del delito para cuya investigación fue designado, pero no ha dejado de causar importantes estragos en la Casa Blanca, donde reside la autoridad que puede desclasificar toda la información que le parezca conveniente.

Pero la prensa sigue con su sutil distinción entre las filtraciones buenas, las que sirven para hostigar a la administración republicana aunque sea a costa de la seguridad nacional, y las malas, en las que se incluye todo aquello que permita al gobierno defenderse de acusaciones falaces, por muy legales que sean los procedimientos seguidos.

El asunto transciende a los medios y, en una muestra de sectarismo ideológico envuelto en la discriminatoria capa de "decirla la verdad al poder", los jurados de los premios Pulitzer, como antes el de los Oscars, se dedican a recompensar las filtraciones que van a la caza de Bush. Los beneficiarios conminan a la justicia a que se olvide de sus editoriales anteriores y aplique un doble rasero. Por un lado, seguir hurgando en el inexistente caso Plame en contra de los inquilinos de la Casa Blanca. Por el otro, conferir honor y gloria a la periodista que propagó la filtración de que la CIA utilizaba territorio europeo para interrogar a terroristas y a los reporteros que hicieron público que la inteligencia americana realizaba escuchas en Estados Unidos a sospechosos de implicaciones con terroristas, sin mandamiento de jueces, aunque se hiciera con perfecta cobertura legal de excepción, arruinando en ambos casos operaciones vitales en la guerra contra el terror.

Mientras tanto, el cinismo europeo se pone al servicio del sentido común y el zar antiterrorista de la Unión proclama que de cárceles clandestinas de la CIA por estos pagos, nada. Al fin y al cabo todas las democracias europeas están endureciendo sus legislaciones para hacerlas más efectivas en la lucha contra el gran peligro de nuestro tiempo.

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE ZAPATERO


Yo disiento     
ADOLFO SUAREZ ILLANA     


Señor presidente, hay últimamente mucha gente de buena fe y esperanzada que está deseosa de creer en usted; yo, simplemente, disiento. No le puedo creer y me gustaría. Pero permítame decirle, con todo respeto, por qué.

Acaba usted de hacer lo que muchos, yo entre ellos, le habían aconsejado no debía hacer: aprobar el Estatuto de Autonomía de Cataluña con una exigua mayoría. Todo lo que ha conseguido reunir en torno a su proyecto ha sido un 54% del Congreso de los Diputados, lo que marca una clara diferencia con el anterior. Una vez más en nuestra Historia -recuerde la Constitución del 31-, una mitad de España impone leyes fundamentales a la otra media, lo que marca una clara diferencia con el Suárez que dice usted admirar.Pero hay más, es que esa mayoría no incluye, siquiera, a todos los partidos catalanes que han promovido la reforma y que le han venido apoyando -con mucha chulería, bien es cierto- hasta ahora. Lo consiguió a última hora, en una extraña maniobra que dejaba fuera a su socio de Gobierno -ERC- y de espaldas a su antiguo valedor, amigo y compañero, Pasqual Maragall, quien sospecha a estas alturas que, además, ha pactado entregar su cabeza a Artur Mas.

Cada vez se ve más claro que lo suyo no es debilidad parlamentaria sino una obsesión. Una obsesión que, sabedor de su falta de respaldo popular para llevarla a cabo por los cauces establecidos en la Constitución de 1978, intenta imponerla por la puerta de atrás.

Cuantos más testimonios recabo -de profesores, compañeros y los pocos alumnos que usted tuvo- y más leo y releo la extraordinaria entrevista que le hizo el director de EL MUNDO hace unos días, más claro queda su espíritu autoritario, su carácter incierto y su ya confesa obsesión por la II República. Esto no tendría mucha importancia si no fuera porque con su autoritarismo nos está intentando imponer un modelo de estado sin que lo podamos votar todos los españoles y porque nos está ocultando la verdad de la negociación con ETA.

La II República, de infausto recuerdo para la gran mayoría de los españoles que saben algo de ella -muy pocos, por cierto-, ha quedado atrás no sólo por el paso del tiempo, sino por el voto de los españoles que en el año 1978 se dieron una Constitución y un modelo de Estado que nos ha proporcionado los mejores años de nuestra Historia en todos los aspectos. Me parece legítimo que usted defienda el caduco y caótico modelo de 1931 -y cuando quiera lo comparamos, en frutos, con el de 1978-, pero si quiere hacer cambios en el modelo actual, haga su propuesta de forma clara y trate de convencer, sabiendo que es a los españoles, a todos, a quienes nos toca decidir.

El nuevo Estatuto de Cataluña ha abierto un camino del que no tardará en arrepentirse el partido que usted dirige. No sólo porque sea intervencionista hasta el extremo, que lo es; o por ser un simple reparto de poder y dinero entre algunos dirigentes políticos sin beneficios prácticos para los ciudadanos, que lo es; o porque sustituya a otro aprobado con el consenso de todos, que también es verdad; sino porque la gente, percibe que es la primera parte de los pagos que piensa hacer a ETA. para que dejen de matar. Esta percepción es algo más desde el momento en que Carod-Rovira lo confiesa más o menos abiertamente.

Nos dijo, con toda solemnidad, en las Cortes que ni estaba, ni había estado hablando con ETA. y estando en la oposición firmó un pacto con el Gobierno de entonces por el que se comprometía a no tener tales contactos. Hoy en día sabemos que «lleva muchos años hablando» con los terroristas. Las preguntas surgen inmediatamente: ¿Cuántos años lleva hablando? ¿Habían asesinado ya a Fernando Buesa cuando empezó? ¿Y a Pagazaurtundúa? ¿No, verdad? ¿Qué sintió cuando los asesinaron? ¿Qué pensaba mientras le daba el pésame a los familiares? ¿Considera que fueron aquellos «accidentes»? Lo que resulta claro es que lleva usted muchos años ocultando la verdad al pueblo que prometió servir. No valen para su discreción las famosas «razones de Estado» que también sirvieron a otros para intentar justificar indignas infamias.

Parece que nos está intentando anestesiar a todos para llegar a una situación inicial en la que sea aceptable eso de paz por presos. Lo primero que hay que dejar bien claro es que no es aceptable esa expresión. La realidad que nos propone es: libertad para los asesinos a cambio de dejar de asesinar. Nada se dice de la entrega de las armas -«no es importante» según nos ha dicho- y nada de condenar la violencia o pedir perdón a las víctimas.Sinceramente, creo que esto que es inaceptable para mí, también lo es para la banda de asesinos y usted lo sabe.

Vayamos por partes. ¿Por qué es inaceptable para mí? Es sencillo, cambiemos los sujetos de su acuerdo por un momento: si una banda de violadores que llevara 851 mujeres violadas y asesinadas, y de la que tenemos a la mayor parte de sus miembros en la cárcel y al resto acorralados, le pidiera soltar a los presos a cambio de dejar de asesinar y violar ¿lo aceptaría? Si lo hiciese, estaría enviando un mensaje muy claro a, por ejemplo, las mafias que operan en la Costa del Sol: sólo tenéis que matar lo suficiente -digamos 851 personas- para que el Estado se rinda. Es importante recordar, llegados a este punto, que en España no hay conflicto político. En este país es posible defender cualquier posición política desde una tribuna parlamentaria.

¿Por qué será también inaceptable para ETA? La banda no ve en los presos -y sus familias- más que un problema generador de gastos y conflictos y trata de usarlos ahora como moneda de cambio y, sobre todo, distracción. De hecho, en sus comunicados, lo único que deja claro es que se abre un proceso que debe culminar con sus dos reivindicaciones históricas: un referéndum y la subsiguiente autodeterminación -léase independencia- de Euskal Herria, en la que incluyen, contra su ya expresada voluntad en numerosas ocasiones, a Navarra y otros territorios. ¿Está usted dispuesto a aceptar esto ? España está claro que no. ¿Qué ocurriría si no se les concede esta pretensión?

Mucho me temo, y se lo digo con tanto dolor como respeto, que está intentando utilizar a ETA. para llevar a cabo la plasmación de su obsesión republicana. Nos está intentado llevar a un punto en que la aceptación del País Vasco como una nación para su posterior independencia sea aceptable a cambio de alcanzar la tan ansiada paz. Para eso, señor presidente, para ceder a las pretensiones de los terroristas, no hace falta ser ningún genio, lo podría haber hecho cualquiera. Lo difícil es mantener la paz por los cauces democráticos y no ceder al chantaje del terror.

Es cada vez más evidente que usted desprecia el acuerdo alcanzado en 1978 y que no lo considera legítimo al haber sido dirigido por hombres que nacieron, se criaron -sin negarlo- en el franquismo y no pertenecieron a la izquierda. Pero no olvide que aquella Transición se hizo también con los suyos. Fue fruto del consenso.Algo que no puede decirse ahora de sus actuaciones, que siempre dejan fuera, al menos, a una mitad de los españoles. Por otro lado, el propio Otegi ha confirmado que su fortaleza reside en haberse cargado la Transición. Eso no es paz por presos, es estar convencido de que a usted «le van a sacar algo más». Ese «algo más» es lo que nos preocupa al resto de los españoles que consideramos que toda legitimación política en nuestro país tiene su origen y fundamento en la Constitución de 1978. Es una muy curiosa y alarmante confluencia de intereses la que parece darse entre usted y Otegi.

Señor presidente, se lo diré muy claro: da la impresión de que está usted intentando imponernos a todos los españoles una república federal -o algo parecido que nunca aclara- por la vía de los hechos consumados sin pasar ese proyecto por las urnas. Sé que le importará poco, pero le digo que yo disiento; que no tiene ni mandato electoral, ni derecho para llevar a cabo tales reformas.Siento mucho decirle que es muy difícil creer lo que nos dice, ya que, hasta ahora, ha sido siempre desmentido por los hechos.Nos ha venido ocultando la verdad en cuestiones fundamentales durante mucho tiempo y nada indica que esto vaya a cambiar.

Como le decía al comienzo, hay mucha gente que, aún siendo muy desconfiada, está deseosa de creerle y esperanzada. Quieren creer que la unidad de España no está amenazada y que el final de la violencia se alcanzará sin pagar un precio político. Mucho me temo que, a estas alturas, usted ya sabe que eso es imposible si no hay una derrota policial y judicial por medio.

Créame, me encantaría estar equivocado y tener que rectificar.

Adolfo Suárez Illana es abogado e hijo del ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez

01/05/2006 - ADOLFO SUAREZ ILLANA, EL MUNDO

Los partidos de extrema derecha negocian una coalición electoral


CRUZ MORCILLO   
ABC     


«La hora de los nacionales». Bajo ese reclamo comenzó a gestarse hace seis meses un principio de acuerdo entre los partidos políticos llamados patrióticos o de extrema derecha. «España se nos muere y no podemos esperar más», reza un artículo del líder de Democracia Nacional (DM), Manuel Canduela, en el que pide la unidad de todas las «organizaciones serias» para llegar a un entendimiento ante las próximas elecciones. Y en ello están desde entonces.

Al menos tres de los partidos a la derecha del PP -Democracia Nacional (nacionaldemocrático), La Falange (nacionalsindicalista) y Alternativa Española (católico y patriota)- están dispuestos a formar unacoalición electoral en busca de un voto que les da esquinazo una y otra vez, según confirmaron a ABC sus responsables. Las negociaciones están en marcha -más o menos avanzadas según quien lo diga-. El proyecto pasa por una plataforma en la que coexistan distintos partidos -se descarta crear uno nuevo-, con los tres citados a la cabeza y apoyados por otros del llamado entorno nacional o patriótico, «con preocupaciones sociales» que superan la simbología y usos del franquismo. El modelo sería la coalición italiana de la nieta de Mussolini, Alternativa Social, más que el Frente Nacional francés de Le Pen, y la puesta de largo coincidiría con las próximas municipales, aunque el objetivo son las generales de 2008.

Si la iniciativa llega a buen puerto, 2007 y los comicios servirían para presentarla en determinados puntos, pero lo que se busca es la representación parlamentaria, porque «éste es el momento», según aprecian los líderes de estas organizaciones.

Hasta ahora quienes más empeño han puesto en el proyecto son Democracia Nacional y La Falange. Hace dos domingos, en una manifestación en Madrid de este último partido (una de las más concurridas que se recuerdan en años, según admite la Policía), el jefe nacional de Falange, Fernando Cantalapiedra, se comprometió públicamente a crear «un movimiento patriota de unidad». Ambos partidos ya se están apoyando mutuamente en sus convocatorias, hecho
inusual hasta hace poco más de un año.

Cantalapiedra no alberga dudas: «Debemos anteponer la unidad de acción y eso es más fácil en este momento que nunca porque hemos limado diferencias estratégicas e ideológicas». A su juicio, el potencial de crecimiento para las distintas «familias» de extrema derecha está más fuera de las propias organizaciones que dentro.

Dardos contra el PP

Alternativa Española, cuyo secretario general es Rafael López-Diéguez, yerno de Blas Piñar, el fundador de la desaparecida Fuerza Nueva, coincide en el objetivo electoral, pero matiza que lo tiene que autorizar la junta nacional (se reunirá este mes con ese fin).

López-Diéguez aboga por una plataforma o coalición a la italiana para que el voto de la derecha se sienta representado y «no se canibalicen unos partidos a otros».

Sus dardos se dirigen sin compasión al PP, porque «ha renunciado a los principios morales y a la unidad de España», y ha propiciado, según este abogado, un voto abstencionista en la derecha «que hay que recuperar». López-Diéguez reniega del PSOE, aunque admite que está haciendo lo que le toca y no le sorprende.

Un responsable policial de Información dice que «hace cinco años era impensable que se juntaran más de 300 y en las últimas manifestaciones se han superado las 2.000 ó 3.000 personas». ¿Motivo para la preocupación? Los mensajes de Policía, Guardia Civil y Mossos d´Esquadra no apuntan en esa dirección, mientras que no cometan actos delictivos ni lo sean sus estatutos. Ellos no quiere ni oír hablar de ultras, extrema y mucho menos de «skin», con los que a veces aparecen
asociados. «Nos desvinculamos de actos violentos», proclaman al unísono.

¿Cuáles son las bazas con las que cuentan estas organizaciones? El mensaje, cobijado por ampulosos discursos, resulta diáfano: España es una, los trabajadores españoles primero, el derecho a la vida, la soberanía frente a las potencias extranjeras, la preservación cultural para evitar el «islamismo que nos invade» y la justicia social.

Simple, pero con aristas.

Si Morales expropia Andina, Repsol YPF se irá de Bolivia


http://www.hispanidad.com/     

La decisión de Morales convierte a Repsol en una empresa aun más opable. Antonio Brufau se siente engañado por Evo Morales; Zapatero, también. La petrolera no sabe qué quiere nacionalizar Evo Morales, y percibe exageraciones propagandísticas. Pregunta: ¿Nacionaliza Bolivia el crudo también los activos de Repsol YPF? El decreto no lo concreta. La decisión de Morales aumenta el peligro de OPA sobre Repsol YPF. Las masas empujan a Morales a castigar al colonizador español. Los venezolanos cubrirán el hueco tecnológico dejado por las multinacionales extranjeras. Bolivia representa el 18% de las reservas de Repsol YPF


Durante su reciente visita a España, nada más ser elegido presidente de Bolivia, Evo Morales se cansó de repetir la misma cantinela: “Nacionalización no significa expropiación”. Prudente distinción que tranquilizó a más de un incauto. Porque lo cierto es que la palabra nacionalización provoca, en un mundo del pensamiento único, profundas conmociones no siempre coincidentes con la realidad.

Vamos: Bolivia es uno de los poquísimos productores de hidrocarburos que no tiene nacionalizadas sus reserva de gas y petróleo. El crudo está en el subsuelo, y lo habitual es que el Estado sea el propietario de sus yacimientos, sean de lo que sean, en el subsuelo. Así que en casi todo el mundo son los Estados quienes poseen sus riquezas naturales y empresas privadas quienes, tras la firma del correspondiente contrato, acuerdan con el Estado el pago de unos impuestos y las condiciones de explotación. El sistema funciona, dado que así los gobiernos se ahorran el coste de las inversiones y del pago de la tecnología.

Morales pasó de las barricadas a la Presidencia de la Nación, pero ya el anterior Gobierno de la Paz había aumentado los impuestos que pagaban las petroleras (julio de 2005) hasta el límite aceptable por una sociedad anónima: es decir, hasta el límite mínimo a partir del cual dejarían de ganar dinero. En resumen, Morales, sí quería satisfacer a sus votantes, sólo podía hacer una cosa: nacionalizar.

No olvidemos que el presidente Carlos Mesa ya había puesto las cosas en su sitio. Así paga ahora en impuestos más de 7 de cada diez euros que ingresa, pero lo cierto es que cuando se aplique el conjunto del desarrollo normativo de la ley, podría alcanzar el 90% de los ingresos.

Ahora bien, Morales puede nacionalizar el crudo o puede nacionalizar los activos, es decir, las empresa presentes en Bolivia. Si hace lo primero, nada que oponer, si hace lo segundo, mucho. Entonces no hablaríamos de nacionalización, sino de expropiación o confiscación. Dicho en otras palabras: Si a Repsol YPF le nacionalizan su crudo, Repsol seguirá en Bolivia, pero si lo que nacionalizan son los activos de su filial Andina, entonces Repsol YPF se largará. De otra forma, serían sus accionistas los que “le largarían”.

Las cifras a considerar son éstas. A día de hoy, Bolivia aporta el 2,8% del total de beneficios de Repsol YPF. Ahí no está el problema. El problema está en que representan el 18% de las reservas de Repsol YPF, una compañía, además, que se ha visto obligada a reducir sus reservas declaradas en casi un 25%, lo que le ha acarreado un bajón bursátil (2% en la bolsa de Madrid) que aún le convierte en una empresa más opable. Como ya hemos informado, Repsol puede temer una OPA de de la británica BP o de la francesa Total (ambas presentes en Bolivia pero mucho menos afectadas, proporcionalmente) que la española, pero, sobre todo, teme una OPA de la estadounidenses Exxon, asimismo presente en Bolivia pero que quintuplica el valor de Repsol YPF.

Por lo demás, Morales le ha tomado el pelo a todo el mundo, especialmente a una empresa como Repsol, que ha invertido en le papel 1.000 millones de euros. A Rodríguez Zapatero, quien le condonó toda la deuda boliviana con España, y a Antonio Brufau, a quien recibió en su despacho presidencial y con el que conversó amigablemente durante su visita a Madrid. Ahora, Morales prefiere fotografiarse con el venezolano Chávez y el dictador cubano Fidel Castro. Por cierto, si las multinacionales se machan de Bolivia, Morales podría acudir a la tencología de PDVSA, la empresa estatal venezolana a quien Chávez descabezó por razones políticas, pero cuya tecnología vuelve a ser suficiente para pinchar las bolsas de gas de Bolivia. Sólo la brasileña Petrobrás está más afectada que Repsol YPF, y la respuesta del brasileño Lula da Silva a resultado mucho más dura que la del Gobierno español.

Por cierto, en el Paseo de la Castellana, sede central de Repsol YPF, ha sentado especialmente mal la actitud de los bolivianos: Morales ha encargado al Ejército ocupar los campos de gas de las petroleras para “protegerlas”, se supone que de la iras del pueblo. El asunto empieza a resulta chusco. Eso con un decreto que, al decir de los abogados de Repsol YPF, es equívoco, y puede servir de base para una simple, y lógica, nacionalización, como para una expropiación o confiscación en toda regla.

lunes, mayo 01, 2006

García Lorca desata nueva pugna

La jornada
Un desarrollo inmobiliario, detrás de la intención de exhumar los restos del poeta.

Los sobrinos del dramaturgo, con Laura García Lorca a la cabeza, han expresado de distintas maneras su oposición a "remover los huesos" porque, argumentan, es un pretexto para permitir el negocio de la especulación inmobiliaria en esa zona donde se han construido lujosos chalés y casas de campo. "Eso sería desvirtuar la memoria", expresaron en un comunicado los hermanos Vicenta, Concepción y Manuel Fernández García, y Gloria, Isabel y Laura García Lorca.